“Pedirle a Dios que nos ayude a conseguir la paz en el corazón de los hombres y en el corazón de la familia”
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La Iglesia Catedral congregó ayer a una multitud de fieles, en una de las principales ceremonias religiosas, jornada que se replicó en parroquias y templos de toda la región.
El llamado a la paz y a la prevención de la violencia marcó ayer la celebración religiosa del Domingo de Ramos en la Iglesia Catedral de Punta Arenas, con lo cual se da inicio a la conmemoración de la Semana Santa, festividad cristiana anual de la pasión de Cristo. El obispo Oscar Blanco presidió la misa principal en una jornada que congregó a una alta cantidad de fieles y que se replicó en parroquias e iglesias de la región de Magallanes.
Durante la homilía, el obispo católico situó su mensaje en la necesidad de fortalecer la paz en distintos ámbitos de la vida cotidiana. “Pedirle a Dios que nos ayude a conseguir la paz en el corazón de los hombres, en el corazón de la familia, en el corazón de los colegios, en el corazón de la sociedad”, señaló el prelado, en el marco de una reflexión que también recogió los graves hechos ocurridos en la Región de Antofagasta, que dejaron varios alumnos heridos y una inspectora fallecida.
“No dejo de pensar en aquellas familias en Calama, que en estos días están viviendo la tragedia, porque una mamá que salió a trabajar ha regresado en un cajón a su hogar. O hijos que fueron a estudiar y volvieron acuchillados”, expresó.
La jornada, que se desarrolló de manera simultánea en distintos puntos de la región, tuvo en la Catedral uno de sus principales puntos de encuentro, donde desde temprano los asistentes participaron de la bendición de ramos y la posterior procesión, en el marco de las actividades organizadas por la comunidad parroquial.
Desde la Iglesia se dispuso de ramitos para los fieles, que los entregaban con un aporte a las cajitas de la Cuaresma. La coordinadora pastoral social, Elisa Paredes Caipillán, explicó que “La Cuaresma comenzó con el Miércoles de Ceniza, el 18 de febrero. Ahí comienza la Cuaresma, son 40 días de preparación para la resurrección de Jesús. Nosotros tuvimos hoy la primera misa, a las 10 de la mañana, y ahora vamos para la segunda misa que es al mediodíaa. Ha sido muy buena la acogida del público, hemos tenido mucha gente que ha venido a la parroquia a buscar su ramito y están esperando la bendición”.
La jornada estuvo marcada por la participación de familias. Beatriz Cicarelli Bahamonde comentó que como familia participan todos los años de esta eucaristía. “Todos los años desde que yo recuerdo siempre venimos, no sólo al Domingo de Ramos, sino que en general de todas las misas. Mis papás antes que yo naciera también venían”, señaló, explicando que la asistencia se ha sostenido a lo largo del tiempo. Este año, agregó, la participación estuvo cruzada por el reciente fallecimiento de su padre.
Otra de las fieles que participó en la misa fue Gladys Alvarez Ojeda, quien retomó su asistencia tras años de alejamiento. “Dejé de venir a la iglesia en 2003 y lo retomé después que falleció mi madre, porque son raíces que traigo de ella”, explicó. En esa línea, agregó que “me hace bien venir acá”. Junto con ella, su hija, Joana Uribe, quien acompañó la instancia como parte de ese proceso familiar.




