Venta de bodega acerca el sueño de construir sala de psicomotricidad de Agrupación Manos de Hermanos
En el marco de sus 25 años de funcionamiento, la Agrupación Manos de Hermanos realizó una venta de bodega con el propósito de reunir recursos que permitieran habilitar una sala de psicomotricidad para sus usuarios. La actividad contempló la oferta de diversos artículos acumulados por los jóvenes y los talleristas a lo largo del tiempo.
Paola Díez Yensen, tallerista del espacio, dijo que están con una venta de bodega, rematando materiales, cosas de gimnasio, óleos, pasteles, cuadros, hilos, de todo un poco, porque el objetivo es habilitar una sala de psicomotricidad para los usuarios. En ese sentido, agregó que el taller atiende a seis alumnos, principalmente con síndrome de Down y trastornos del espectro autista, y que contaban con una bodega contigua que buscan transformar en este nuevo espacio.
El funcionamiento del taller se basa en un modelo de autofinanciamiento. Según indicó, en el fondo este es un espacio que se financia con la venta de artículos que hacen los alumnos durante el año, entre los cuales figuran mosaicos y pinturas. A través de redes sociales, específicamente en la cuenta de Instagram “Manos de Hermanos”, difundieron horarios, imágenes de los productos disponibles y las distintas actividades que realizan.
Sobre la respuesta del público, señaló que “hasta ahora nos ha ido bastante bien. De hecho, empezamos como a poner los carteles el día martes y la gente entra sola”, lo que ha permitido una circulación constante de visitantes. Además, añadió, que quienes asisten son atendidos directamente por los usuarios del taller, lo que favorece su interacción social y el conocimiento del espacio.
La agrupación ha mantenido su funcionamiento en Armando Sanhueza Nº1310 durante sus 25 años de trayectoria, periodo en el cual ha consolidado un grupo de usuarios que, en algunos casos, llevan más de dos décadas participando. De acuerdo con lo señalado, las personas ingresan una vez que dejan de recibir financiamiento estatal, generalmente entre los 26 y 28 años, y continúan en este espacio mediante el aporte de sus familias.
Actualmente, los alumnos superan los 35 años y comparten un proceso formativo y laboral de larga data. La agrupación proyecta ampliar su cobertura, con cupos disponibles para entre ocho y diez personas, siempre que cumplan con condiciones de autonomía que les permitan integrarse al sistema de trabajo ya establecido.




