Necrológicas
Personal relata episodios de violencia que incluyen elementos cortopunzantes confeccionados por pacientes

Sólo este año ya van 21 denuncias ante la Fiscalía por agresiones a funcionarios en el Hospital Clínico

Viernes 10 de Abril del 2026

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Lucas Ulloa Intveen
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Veintiún denuncias formales ante la Fiscalía en poco más de tres meses. Ese es el registro que acumula el Hospital Clínico de Magallanes desde enero por distintos tipos de maltrato y agresiones a sus funcionarios. Lo confirmó este jueves el director del establecimiento, Ricardo Contreras, durante una visita inspectiva que el seremi de Seguridad Pública, Ronald López, realizó junto a Carabineros por las dependencias del recinto.

“No necesariamente son agresiones físicas con consecuencias de mayor relevancia, pero sí son hechos que ameritan una denuncia”, precisó Contreras. Cada una fue presentada de oficio por la dirección del hospital al Ministerio Público. Lo que ocurra con ellas depende del persecutor: “Ahí están las facultades del Ministerio Público, que es el que persigue estas materias”.

La visita de este jueves buscó escuchar de primera fuente al personal afectado. Lo que las autoridades encontraron fue un equipo que trabaja con miedo. En los pasillos y salas del hospital, médicos, enfermeras y técnicos describieron una escalada que lleva meses. Puertas sin cierre que permiten el ingreso de personas en cualquier horario. Equipos de alto costo destruidos durante episodios de violencia, sin posibilidad de reposición inmediata. Personal que ha sido mordido, pateado, escupido y amenazado. Un menor que, días atrás, fabricó un arma envolviendo un trozo de vidrio en una bolsa plástica y avanzó con ella contra el equipo clínico.

El jefe de Pediatría del Hospital Clínico, Germán Sepúlveda Insunza, lo describió en términos directos: “Esta violencia física ha sido con patadas, golpes, escupos, amenazas, elementos cortopunzantes. El personal sí está asustado”.

Y pese a las 21 denuncias de oficio presentadas por el Hospital, el doctor Sepúlveda reconoce que desde el personal existe temor para realizar denuncias debido a las represalias de los usuarios o sus familias. “El Hospital Clínico de Magallanes es el único centro de responsabilidad infantil en la región. No hay atención pediátrica privada, ni institucional. Entonces efectivamente temores hay, siempre está el riesgo. Pero la voluntad de salir adelante sigue”.

Los casos judiciales
como detonante

Un elemento cruza toda la conversación del jueves: los episodios más graves no provienen necesariamente de pacientes con cuadros psiquiátricos agudos, sino de personas internadas por orden judicial sin que exista una indicación clínica que lo justifique. “Ahí es donde hemos visto los eventos de violencia más agresivos y más peligrosos”, señaló el doctor Sepúlveda.

Al momento de la visita, cuatro pacientes se encontraban internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Psiquiátricos exclusivamente por requerimiento judicial, sin respaldo médico. La directora del Servicio de Salud Magallanes, Verónica Yáñez, fue clara respecto a la posición institucional: “Nosotros discrepamos en el tema de las custodias que tenemos que tener de aquellas personas que no cumplen criterios biomédicos o clínicos”.

Yáñez informó que el día anterior el servicio se reunió con la jueza Katherine González del Tribunal de Familia para avanzar en esta problemática, y que el trabajo deberá extenderse a otros tribunales -de Garantía y otros- para generar conciencia sobre las consecuencias de estas internaciones. “Nosotros somos un servicio de salud para resolver patologías y problemáticas sanitarias”, subrayó.

Carabineros fijos
en evaluación

El seremi López reconoció que el personal del centro asistencial reclama de forma transversal lo mismo que el resto de la ciudadanía: que la presencia policial genera seguridad. Pero advirtió que la demanda de Carabineros en la región supera la dotación disponible. “Tenemos que ser muy certeros en su empleo”, dijo.

La posibilidad de restablecer un punto fijo de Carabineros en el hospital -que existió en el pasado- no fue descartada, pero tampoco confirmada. “Hay que analizarlo muy bien, fundamentarlo”, señaló López, quien comprometió el apoyo de Carabineros para reforzar los procesos de seguridad interna y las capacidades de los guardias del establecimiento.

En contraste con esta indecisión, para el personal de salud el diagnóstico es claro. “Hemos pedido algún tipo de garantía o de seguridad, más aproximado a lo que había antes, que era un carabinero punto fijo en el hospital que llegaba muy rápidamente a atender. Sólo eso ya nos deja en una situación más cómoda para poder actuar con menos temor y mayor rapidez”, expuso el doctor Sepúlveda.

Una buena noticia apareció al margen del debate inmediato: Carabineros tiene en desarrollo un instituto de formación en Punta Arenas que permitiría incorporar cerca de 200 nuevos efectivos a la región, sobre una dotación actual de aproximadamente 500. “Va por buen camino”, indicó López. Un horizonte de mediano plazo para una urgencia que los funcionarios del hospital sienten hoy.

El doctor Sepúlveda cerró con una frase que resume el ánimo del personal: “Entendemos que los recursos son escasos, que esto requiere diálogo de múltiples instituciones. Son distintos poderes que tienen que interactuar acá para ponerse de acuerdo. Así que entendemos que requiere tiempo”.

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