Barrio 18 de Septiembre cumple 10 años consolidado como polo comercial y comunitario
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La Asociación Comercial del sector presentó su cuenta pública destacando una década de trabajo asociativo, el origen del programa Barrios Comerciales de Sercotec, la ejecución de un proyecto urbano en la Avenida José Martínez de Aldunate y un modelo de desarrollo basado en identidad comunitaria, cooperación institucional y dinamización del comercio local.
El Barrio Comercial 18 de Septiembre, ubicado en el sector surponiente de Punta Arenas, conmemora diez años desde la conformación formal de su asociación de comerciantes, en un proceso que se inició en 2015 con su participación en el Programa Piloto Barrios Comerciales de Sercotec, instancia que permitió articular a los locatarios del sector en torno a una estrategia de fortalecimiento del comercio tradicional, la planificación urbana y el trabajo asociativo.
En su presentación de cuenta pública, la Asociación Comercial del Barrio 18 de Septiembre destacó que el sector no solo cumple un rol residencial y comercial, sino que además se ha transformado en un punto estratégico de descongestión del centro de Punta Arenas, atrayendo flujo constante de personas y actividad económica. Este proceso ha permitido la instalación de pequeñas, medianas y grandes empresas, consolidando un ecosistema comercial diverso. En el plano institucional, el barrio se caracteriza por concentrar una de las mayores densidades de servicios públicos y privados de la ciudad.
El desarrollo del comercio local se sostiene en una amplia diversidad de rubros que incluyen almacenes tradicionales, ferreterías, librerías, mueblerías, perfumerías, gastronomía, servicios técnicos, comercio de mascotas, peluquerías y reparación de neumáticos, entre otros. Este ecosistema comercial se caracteriza por la continuidad de negocios históricos, atención personalizada y horarios extendidos, elementos que fortalecen el vínculo entre comerciantes y comunidad.
La presidenta de la Asociación Comercial Barrio 18 de Septiembre, Adela Pérez Alvarado, explicó que la elección del sector como piloto del programa respondió a sus condiciones estructurales de crecimiento y a su alta concentración de actividad. En ese contexto, señaló que el barrio reunía características únicas dentro de la ciudad, al concentrar servicios esenciales y un flujo permanente de personas usuarias de dichas instituciones. Actualmente, la agrupación reúne a 32 socios activos, cifra que ha variado en el tiempo debido a la rotación natural del comercio, el cierre de negocios y la incorporación de nuevos emprendimientos.
Desde la dirigencia se ha subrayado que la sostenibilidad del modelo asociativo ha requerido continuidad en la participación y compromiso de los comerciantes, considerando que el trabajo gremial implica coordinación permanente, gestión de proyectos y participación activa en iniciativas comunitarias y comerciales.
Mejoramiento urbano
Uno de los ejes más relevantes del desarrollo reciente del barrio corresponde al proyecto de mejoramiento urbano de la Avenida José Martínez de Aldunate, iniciativa que nació en el marco del programa Barrios Comerciales y que atravesó un extenso proceso de diseño, readecuación técnica y gestión institucional antes de su ejecución.
La dirigente explicó que el proyecto fue concebido originalmente como una intervención con enfoque biministerial entre Economía y Vivienda, lo que permitiría integrar el fortalecimiento del comercio con la mejora del espacio público. Sin embargo, tras la modificación del programa y la finalización de ese esquema de financiamiento, la iniciativa debió ser gestionada por distintas vías institucionales para asegurar su continuidad.
En ese proceso, la asociación sostuvo múltiples gestiones ante autoridades regionales y ministeriales, con el objetivo de evitar la pérdida del diseño original y avanzar hacia su ejecución. “Quedó el diseño listo y el programa después ya no tuvo la parte biministerial y no tuvo esos recursos. Y tuvimos que salirlos a buscar”, se señaló en la exposición de la dirigencia.
Posteriormente, el proyecto enfrentó nuevas dificultades asociadas a la pandemia, la caída de una licitación y el aumento de costos de materiales, lo que obligó a actualizar presupuestos y redefinir etapas de ejecución. Finalmente, las obras comenzaron en octubre de 2024 y se proyecta su término para el 30 de abril de 2026.
La inversión total asciende a $2.802.350.865 y contempla la intervención integral del eje principal del barrio. Las obras incluyen la renovación de ciclovías, instalación de mobiliario urbano, luminarias, basureros, jardineras, señalética y elementos de accesibilidad universal, además de mejoras en cruces peatonales y zonas de tránsito mixto.
Entre las obras ejecutadas se cuentan 23 jardineras, 11 basureros, 17 bancas, aproximadamente 2.150 metros cuadrados de ciclovía renovada, 20 balizas solares, 18 luminarias de apoyo, 115 bornes ornamentales, cinco paraderos y un hito de acceso informativo, junto con medidas de accesibilidad universal y mejoras en la circulación peatonal.
En paralelo a la inversión pública, la asociación ha sostenido un trabajo continuo en iniciativas propias de dinamización económica. Las campañas de fidelización han permitido la entrega de más de 200.000 cupones, con más de 800 clientes premiados y una inversión superior a $15.000.000 en premios, generando incentivos al consumo local.
Estas acciones se complementan con ferias comerciales realizadas en establecimientos educacionales del sector, que han convocado a más de 3.500 asistentes e incorporado servicios públicos, atenciones de salud, actividades culturales, espectáculos y campañas de reciclaje.
En materia ambiental, el barrio ha impulsado talleres de reciclaje, compostaje y reutilización de materiales, junto con campañas de recolección de residuos que han permitido la recuperación de más de 300 kilos de material reciclable, entregados a organizaciones sociales.




