Autoridades regionales reafirman impulso al hidrógeno verde y proyectan su desarrollo
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Así quedó de manifiesto en el Seminario Estratégico sobre la industria, realizado en el Auditorio Ernesto Livacic de la Umag, instancia que dio inicio a la actualización de la Hoja de Ruta del programa Transforma H2V.
El hidrógeno verde en Magallanes entra en una nueva etapa marcada por la necesidad de ajustar expectativas, pero sin perder impulso. Así quedó de manifiesto en el Seminario Estratégico sobre la industria, realizado en el Auditorio Ernesto Livacic de la Umag, instancia que dio inicio a la actualización de la Hoja de Ruta del programa Transforma H2V, con foco en el periodo 2026–2030. El encuentro buscó alinear visiones sobre el estado actual del sector, en un contexto donde -pese a ciertos debilitamientos observados a inicios de 2026- se reafirma su carácter como apuesta productiva clave para la región, tanto por su potencial económico como por su aporte a la independencia energética y el desarrollo sostenible .
En ese marco, el director ejecutivo de H2 Chile, Marcos Kulka, contextualizó el escenario internacional y destacó que la transición energética sigue avanzando con fuerza. “Hoy día, más que nunca, vemos la coyuntura geopolítica. Chile, al tener una condición de importador casi de 100% de combustibles fósiles, toma más relevancia que nunca poder ir hacia una seguridad e independencia energética”, señaló. A su vez, subrayó que la industria ha crecido sostenidamente a nivel global, con más de 110 mil millones de dólares en inversión en el último año, lo que -a su juicio- confirma que “esto definitivamente va a venir”. Sobre el desarrollo local, reconoció que los tiempos han sido más largos de lo esperado, pero enfatizó que “vemos proyectos que siguen avanzando y operando”, junto con un aumento significativo en la cartera de iniciativas aprobadas ambientalmente.
Desde el ámbito público, el director (s) de Corfo, Oscar Strauch, relevó el rol articulador del programa Transforma Hidrógeno Verde, destacando que “hemos avanzado mucho en estos años” y que hoy existe una mayor madurez institucional para enfrentar los desafíos del sector. En esa línea, explicó que este seminario marca “el inicio de la actualización de la hoja de ruta”, proceso que se proyecta por los próximos seis años y que buscará consolidar tanto el uso local de la energía como el desarrollo de proyectos de mayor escala. “Vemos que hay una esperanza positiva. Esta industria tiene un espacio para el uso local de la energía y también para seguir avanzando hacia la instalación de proyectos de mayor escala”, afirmó.
Impulsar la industria
Por su parte, el seremi de Energía de Magallanes, Marco Antonio Pinto, abordó directamente las dudas sobre la continuidad del impulso a esta industria en un escenario de ajustes y menor dinamismo inicial. “La visión del gobierno es que hay que impulsar la industria, hay que motivarla”, sostuvo, agregando que los proyectos en evaluación se mantienen activos pese a las revisiones propias del contexto económico y político. En relación a las críticas sobre un eventual debilitamiento, fue enfático en señalar que el trabajo continuará: “Nosotros no vamos a cambiar nada, vamos a seguir las mismas líneas del gobierno anterior, la idea es continuar el proceso para impulsar la industria dentro de la región”.
Asimismo, Pinto subrayó que el propósito de seguir avanzando no solo responde a la proyección energética, sino también a su impacto territorial. “Es importante por la capacidad humana en Magallanes, generación de empleo y levantamiento productivo de la región”, indicó, reforzando la idea de que el hidrógeno verde no es solo una industria emergente, sino un eje estratégico de desarrollo a largo plazo.
El seminario se posicionó así como un punto de inflexión: una instancia para reconocer avances -como proyectos con aprobación ambiental, pilotos en operación y mayor articulación público-privada-, pero también para reajustar el rumbo frente a un escenario global exigente. En ese equilibrio, la región apuesta por consolidar sus capacidades, activar la demanda interna y preparar el terreno para una industria que, aunque más lenta de lo previsto, sigue proyectándose como clave para el futuro energético y productivo de Magallanes.




