Por peligroso deterioro de sala de clases, padres decidieron no enviar a sus hijos a la escuela
- La drástica medida se mantendrá hasta el próximo viernes, inclusive. “Los chicos (28 estudiantes)
no vuelven a la escuela hasta que tengamos una respuesta concreta del arreglo de la sala”,
señaló la presidenta del Centro de Padres y
Apoderados del curso, Sandra Loyola.
En la jornada escolar de ayer en la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir, no todos los alumnos retornaron a clases tras el feriado largo del Día del Trabajador, ya que inasistieron los 28 estudiantes de séptimo año B, a quienes se les había asignado provisoriamente la sala del Centro de Recursos del Aprendizaje (Cra). Fueron trasladados allí porque los problemas en el sector del segundo ciclo del plantel volvieron con las lluvias y se les sumaron daños severos en el piso.
“Las clases comenzaron a inicios de marzo y en la segunda semana de ese mes, la sala de clases del séptimo B se inundó, tuvimos problemas de calefacción y de electricidad. Entonces se hizo limpieza de canaletas, pero lamentablemente sólo hicieron eso y el resto de la sala sigue con problemas. El piso está todo quebrado, las baldosas sueltas y rotas, son un peligro para los niños y para los mismos profesores que hacen clases ahí”, expuso la presidenta del Centro de Padres y Apoderados de 7°B, Sandra Loyola.
Estimó que “en cualquier minuto ese suelo se va a ir abajo y vamos estar lamentando un accidente. Por eso nosotros, como curso, hicimos las cartas respectivas al Slep Porvenir, Slep Magallanes y al director, Angel Mora, pero sólo recibimos las respuestas del director y del Slep de aquí. Y en ellas dicen ‘que lo van a ver’ y esto viene desde el 26 de marzo, entonces a nuestros niños los cambiaron de sala, los llevaron a la Biblioteca Escolar, o Cra, como se le dice”.
Empero, añadió Loyola, en la sala provisoria no pueden estudiar tranquilos, como debe ser lo óptimo -explicó- porque como se trata de un recinto anexo al gimnasio del establecimiento, con una pared sin aislamiento del ruido y donde prácticamente hay actividades ininterrumpidas de educación física, actividades recreativas y de deporte, se suceden sonidos de música alta, pelotazos, gritos y todo tipo de molestia para los alumnos y docentes.
Acuerdan no enviar
a clases a sus hijos
Ante la situación que sufren sus hijos, en una sala con deterioro de pisos y falencias cada vez que llueve, de un traslado a un aula “momentánea” mal planificada y sin fecha para ocupar un espacio adecuado, la casi totalidad de los padres y apoderados de 7°B de la Escuela Bernardo O’Higgins (con un 95% de adherentes) decidieron no enviar a clases a sus hijos desde ayer lunes 4 hasta el viernes 8, eso siempre y cuando se les mejore la habitabilidad. “Los chicos no vuelven a la escuela hasta que tengamos una respuesta concreta del arreglo de la sala”, especificó doña Sandra.
Enfatizó en que el Servicio Local de Educación Pública (Slep) tiene recursos para hacer frente a problemas de infraestructura en los colegios, “pero ¡claro!, dicen que no, que esa parte no se puede intervenir porque es la más antigua de la escuela, que no saben qué hay abajo, que se tiene que hacer un estudio. ¡Ya, okey!, pero si van a analizar el trabajo, que reubiquen a los niños en salas que corresponden para que puedan seguir su educación en forma normal, no que los envíen a otros espacios que no son para impartir clases”, planteó.
Claro, remarcó la directiva de los apoderados, “porque se supone que a los chicos los iban a ubicar en otra sala por 15 días no más, hasta que nos den una respuesta, pero estamos ya a inicios de mayo y ésta no se recibe. Ante eso levantamos los brazos como apoderados y tomamos esta decisión”, cerró.
Slep evalúa factibilidad que los alumnos vuelvan a su sala
El coordinador provincial del Slep en Tierra del Fuego, Juan Castillo, aseguró ayer que la restauración de la sala de clases de 7°B de la Escuela Bernardo O’Higgins es materia de un proyecto que se está levantando, “pero como toda obra pública, tiene su tiempo de revisión, después de aprobación y luego de ejecución”. Dijo que ya se solicitó a una empresa ver la factibilidad de continuar efectuando las clases en la sala original del curso.
Explicó que ya se había hecho refacciones, como mejorar la calefacción y terminar con las filtraciones de agua, “pero el medio de verificación se produce con la lluvia y eso demuestra si los trabajos se ejecutaron bien o no, y hasta la fecha no hay nuevas filtraciones”. Añadió que el proyecto, que se va a enviar al gobierno regional, contempla el cambio de piso en ése y otros sectores.
Reiteró que se va a verificar si es factible volver a hacer clases en la sala actual del séptimo B, ya que no se aprecia roto el piso pero sí desprendimiento de fléxit, lo que se debe trabajar. En todo caso, aseguró que el tema ya se está evaluando con el área técnica de Infraestructura del Slep, que ha estado trabajando en conjunto con el establecimiento.
Llevaron carta a la delegada presidencial de Tierra del Fuego
Ayer, directivos del Centro de Padres del 7°B de la Escuela Bernardo O’Higgins acudieron a la Delegación Presidencial de Tierra del Fuego a entregar una carta exponiendo el porqué de su acuerdo a la delegada Margarita Norambuena, por cuyos buenos oficios esperan que se agilice una solución para sus hijos.
El apoderado Luciano Placencio detalló los numerosos deterioros que tiene la sala de clases y porqué fueron reubicados en la biblioteca sus pupilos, “la que también ya se está lloviendo”, aseguró. Reafirmó la decisión del curso de no enviar a sus hijos a clases “para que no se enfermen ni después costear ese tipo de problema”.
“Esto lo hacemos como una medida de presión para que reparen esa sala, porque tiene bastantes deterioros, se llueve, con piso colgado, moho, olor a humedad, de los que no hemos tenido soluciones. Lo hacemos público y enviamos cartas a todos los organismos relacionados, pero no se ha recibido ninguna respuesta”, agregó.
“El colegio lo único que nos dice es ‘no hay plata para reparaciones’, ante lo cual lo único que pueden hacer es el cambio de sala. Pero nos acabamos de enterar -agregó- que el agua de lluvia ingresa a la biblioteca, al igual que hoy (ayer) entró agua al kinder, donde amaneció la sala inundada”. Lo que fue ratificado ayer desde el mismo plantel.
Indicó que el plazo de no enviar a sus hijos a clases tiene 5 días hábiles, donde esperan una respuesta a la carta ingresada a la Delegación, “y si todo sigue igual haremos una nueva reunión y lo más probable es que vamos a mantener este acuerdo para no arriesgar los niños a enfermedades, costos y todo lo que conlleva”.
Consultado por la pérdida de clases, ya que se trata del único curso que quedaría atrasado en sus estudios, respondió que “ése es el tema, porque estamos ‘con los brazos atados’ ante dos extremos: o que pierdan clases o ver cómo se nos enferman los hijos, por eso optamos por traer esta carta a la delegada presidencial, a ver qué puede hacer”, remató.




