Hoy vuelven a clases en sala reparada alumnos del 7°B de la Escuela Bernardo O’Higgins
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“Contento por los niños porque van a poder volver a estudiar, que era lo que perseguíamos, ya que no teníamos que llegar a una medida de presión para que arreglaran la sala. Como reza el dicho, ‘guagua que no llora, no mama’”, comentó el directivo Luciano Placencio.
Finalmente, el Centro de Padres y Apoderados del séptimo año básico B de la Escuela Bernardo O’Higgins de Porvenir fueron escuchados, gracias a la presión ejercida sobre las autoridades educacionales, comunales y de gobierno provincial, consistente en no enviar a sus hijos a clases durante toda la semana pasada, para que se subsanen las graves falencias del aula escolar a la que acudían habitualmente. Y es que desde el jueves recién pasado y hasta el fin de semana, la empresa de mantención del Servicio Local de Educación Pública (Slep) estuvo trabajando en la dependencia, mejorando el suelo, pintando y terminando otros detalles que se advertían en esa dependencia.
Así lo confirmó ayer el coordinador provincial del Slep Tierra del Fuego, Juan Castillo. “Ya se solucionó el tema estructural cambiando el piso completo, ya que la empresa contratista saca provecho del tiempo incluso los fines de semana, aprovechando que el establecimiento está sin niños ni funcionarios para poder completar su trabajo”, detalló el funcionario. Indicó que se trata de un contrato de suministro que posee el Slep Magallanes, con una empresa centralizada de Punta Arenas, destinada a hacer mantenimiento y reparaciones en establecimientos de toda la región.
“Ya nos hemos reunido con los apoderados para darles esta buena noticia y ellos se mostraron bastante satisfechos. Hoy día (ayer lunes) asistieron 25 niños que no estaban yendo a clases, de 28 alumnos en total, ya que había algunos que lo hacían en otra sala que se les había dispuesto. Entiendo que mañana (por hoy) ya estarán en su sala, una vez que desaparezcan los olores a pintura y de otros materiales que se emplearon, y ya estaría en condiciones para que sigan asistiendo normalmente”, avizoró Castillo.
“Guagua que no
llora, no mama”
Por su parte, el apoderado Luciano Placencio dijo que esperan la entrega definitiva del aula para que los niños vuelvan allí: “Contento por los niños porque van a poder volver a estudiar, que era lo que perseguíamos, ya que no teníamos que llegar a una medida de presión para que arreglaran la sala. Como reza el dicho, ‘guagua que no llora, no mama’. Entonces creo que alguien ahí no estaba haciendo su trabajo, nomás, porque tenían una empresa y fondos para reparación”, apuntó.
Dijo haberse enterado que el Slep tiene una instancia de mantención de las escuelas, por lo que acudir a ésta inmediatamente podría haber evitado llegar a la medida extrema de no enviar los hijos a clases, perder horas de trabajo de los padres para tratar el tema con distintas autoridades y evitar todas las molestias generadas.
“Debiera haber un protocolo para que si una sala está en mal estado, o tiene daños o filtraciones, pueda activarse ‘al tiro’ para que hagan las reparaciones y no tengan que perder los hijos tantos días de clases”, sugirió.
Placencio agregó que le parece extraño, “y a la vez satisfactorio, ver que este tipo de medio existe y haga la reparación, porque la sala no tenía porqué seguir en ese estado”. Por otro lado, lamentó que los demás cursos, en algunos casos también con serias falencias en sus aulas, no se hayan plegado a la denuncia y a la posterior determinación de los apoderados del 7°B, ni siquiera por solidaridad.
Recordó que entre todas las instancias a las que acudieron, gracias a sus propios contactos, el Slep Tierra del Fuego los escuchó, “pero se nos dijo que no tenía recursos para hacer este tipo de reparaciones ¡¡y el Slep Magallanes no nos respondió nunca!!…Creo que aquí intervino la municipalidad, que no se reunió con nosotros, pero trataron el caso entre el Concejo Municipal y el alcalde, y ahí creo que salió esto de resolver lo que estaban pasando los niños”.
No hubo anunciada reunión
Al respecto, la concejala Marisol Andrade, primera edil en tomar contacto con la directiva de los padres y apoderados, negó que aparte de lo tratado sobre el particular en la sesión de concejo, el martes pasado, se haya efectuado alguna reunión específica por lo que vivió el 7°B de la Escuela Bernardo O’Higgins. Ello, añadió, pese a la promesa del alcalde Gabriel Parada de citar a una reunión para abocarse a buscar soluciones, lo que nunca ocurrió, afirmó.




