Dos ciudadanos chilenos fueron condenados a cinco años de cárcel en Estados Unidos por participar en un millonario robo a una vivienda en la ciudad de Delafield, en el estado de Wisconsin, hecho ocurrido en octubre de 2025 y que forma parte de una serie de delitos atribuidos a una banda criminal dedicada al robo de propiedades de alto valor en distintos estados del país norteamericano.
Los condenados fueron identificados como Luciano Silva Cifuentes, de 24 años, y Enjerbet Rojas Silva, de 20, quienes comparecieron ante el tribunal del condado de Waukesha. Durante la audiencia, el juez David Maas calificó el ilícito como un “ataque muy selectivo” contra una residencia de la comunidad y cuestionó que los involucrados no tuvieran ningún vínculo con la zona afectada.
El robo afectó a una vivienda desde donde fueron sustraídas joyas y especies avaluadas en más de 100 mil dólares. La fiscal adjunta del condado, Chelsea Thompson, sostuvo que los acusados “no dejaron piedra sin remover” y que abandonaron el lugar sólo después de asegurarse de llevarse todo lo posible.
Según la investigación de las autoridades federales, Silva y Rojas integraban una organización criminal compuesta además por el chileno Leandro Pino Uribe y el venezolano Nobuaki Lara Watay. A la banda se le atribuyen al menos 15 robos cometidos en los estados de Florida, Wisconsin y Minnesota, con un botín cercano al millón de dólares entre dinero en efectivo, joyas, armas de fuego, monedas raras y metales preciosos.
La acusación presentada por la fiscalía federal del Distrito Este de Wisconsin señala que los ciudadanos chilenos permanecían de manera irregular en Estados Unidos tras exceder el tiempo permitido por sus visas. Desde Florida, donde operaban, viajaban constantemente hacia otros estados utilizando vehículos arrendados para cometer los delitos.
Asimismo, las autoridades indicaron que Lara Watay facilitaba la logística del grupo, reservando alojamientos temporales mediante Airbnb, realizando movimientos financieros y pagando fianzas cuando alguno de los integrantes era detenido.
Los imputados enfrentan además cargos por conspiración, transporte de bienes robados entre estados y lavado de dinero, delitos que podrían significar penas de hasta 20 años de prisión.