5 años de cárcel efectiva para tres mujeres condenadas por asalto
La pena fue la misma para las tres mujeres que el 7 de mayo terminaron condenadas por robo con violencia e intimidación. Sólo faltaba conocer la sentencia en contra de Sofía Carolina Orellana Muñoz, Dianella Cristina Díaz Mansilla y Jessenia Alejandra Ulloa Llanllán. La misma se leyó este lunes: 5 años y un día, pena que deberán cumplir con cárcel efectiva, tiempo al que se abonan el tiempo que permanecieron privadas de libertad.
Ahora, una vez que el fallo quede firme y ejecutoriado, deberán presentarse en Gendarmería para ingresar a cumplir la condena. Atrás quedará para ellas el arresto domiciliario nocturno.
En la acusación el fiscal Fernando Dobson pedía 6 años de presidio. “Nuestra pretensión era demostrar la participación de las tres acusadas y el veredicto fue unánime en estimar que las tres cometieron el delito”, sostuvo.
Los hechos
El delito lo cometieron el 11 de abril de 2024. Ese día, cerca de las cuatro de la tarde, las acusadas fueron a visita a la víctima a su domicilio. Apenas les abrió la puerta, el trío ingresó violentamente.
Le pegaron a la dueña de casa y le tiraron el pelo. Luego la arrojaron al suelo, mientras una sacó un arma tipo cuchillo con el que la intimidaron. Le exigieron la entrega de su teléfono celular, “por las buenas o las malas”, avaluado en 350 mil pesos. La Brigada Investigadora de Robos de la PDI logró dar con las acusadas. Fueron detenidas en simultáneo, porque una estaba viviendo en Dalcahue.
Al declarar en el juicio, la victima recordó que el día de los hechos estaba con su hija de tres años, porque no había ido al jardín.
Recibió unos mensajes de WhatsApp en la mañana con la foto de un arma. Llamó a una amiga e hizo la denuncia. Y en la tarde, a las 16 horas, sintió que golpeaban la puerta.
Al abrir se encontró con Jessenia, Dianella y Sofía, esta última fue la primera en entrar y empezar a insultarla. Les pidió que se fueran porque estaba con su hija, pero no le hicieron caso y comenzaron a agredirla. Una tenía un cuchillo. Sofía la empezó a golpear, estaba vestida con una chaqueta blanca y tenía lentes de contacto azules y un gorro. Dianella estaba vestida con ropa oscura. La primera la tiró al piso, la golpeó en la cabeza mientras le pedía el celular.
La víctima solicitaba que se fueran que estaba la hija menor. El celular lo tenía en un bolsillo y lo tiró bajo un sillón. Dianella lo encontró y robó. De ahí se fueron.
El miedo que tenía la víctima la llevó a salir por la puerta trasera de la casa y pedir ayuda a una vecina. Luego llegaría Carabineros.




