Necrológicas

Raúl Castro en la mira

Por Abraham Santibáñez Lunes 25 de Mayo del 2026

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En el núcleo de la visión de Trump está la creencia de que el mundo es un lugar hecho fundamentalmente de transacciones, donde todo tiene un precio”.

No es un comentario irresponsable en las redes sociales. Lo firmaron, hace un tiempo, dos columnistas de The New York Times. Fue una advertencia recién desatada la guerra contra Irán que hasta hoy mantiene en vilo al mundo entero. No han contribuido a disminuir el suspenso las varias ocasiones en que el presidente de Estados Unidos ha combinado la amenaza del apocalipsis con el deseo de seguir negociando.

Este conflicto es el más complejo que ha emprendido Trump en su segundo mandato, sin ser capaz de resolverlo con la rapidez que creía. Ha sumido al mundo entero en una crisis inflacionaria por el alza del precio del petróleo. Y, además, es concebible que en los mandos militares estén cundiendo la inquietud ante el manejo errático y poco convencional de la fuerza armada.

Este caso, como anticipaban los comentaristas de The New York Times, no funcionan las leyes de mercado. Los líderes de Irán no se han entregado con la facilidad con que lo hizo Delsy Rodríguez, la nada leal vicepresidenta de Maduro.

Con la mente puesta en lo que considera un exitoso manejo del problema venezolano, Trump optó por colocar nuevamente a Latinoamérica sobre el tapete.

Esta vez es Cuba. Pero…

El presidente Díaz-Canel no es Maduro. Cuba y los cubanos no son Venezuela y los venezolanos. No hay, tampoco, una líder opositora en La Habana que se compare con María Corina Machado quien terminó facilitando el trabajo a Trump.

Todo eso complica cualquier intervención.

Pero, lo que diferencia a Cuba de Venezuela es que su producción de petróleo es insignificante y, además, que durante décadas fue, de hecho, un estado más de Estado Unidos, un lugar de diversión, prostitución incluida, y whisky accesible.

En este momento Trump parece decidido a anotarse un triunfo en Cuba. No cabe duda de que su motor es Marco Rubio quien además de ser Secretario de Estado es Consejero de Seguridad Nacional. Sus padres emigraron de Cuba en 1956, antes de la llegada de Fidel Castro al poder.

Es probable que haya sido Rubio quien encontró la manera de someter al régimen cubano, luego de cerrarle al suministro de petróleo venezolano, que ha sometido al país a una situación penosa, con prolongados apagones eléctricos. Se ha revivido el caso de “Los Hermanos al Rescate”, poniendo en la mira de la justicia a Raúl Castro, el hermano menor de Fidel.

El ataque contra dos avionetas civiles en el estrecho de Florida el 24 de febrero de 1996 desató una de las mayores crisis entre Cuba y EE.UU., con efectos que perduran hasta hoy. Aviones de combate cubanos derribaron dos aeronaves de la organización de exiliados cubanos de Miami. Sus ocupantes murieron en la acción.

Más de treinta años después, el incidente ha resurgido con fuerza debido a que el gobierno de Trump presentó una acusación formal contra Raúl Castro, entonces ministro de Defensa.

Castro enfrenta cuatro cargos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, anunció el fiscal general interino de EE.UU., Todd Blanche.

Según comentó la BBC, “la imputación del exdirigente cubano de 94 años supone una importante escalada en la presión de Washington sobre la cúpula cubana”.

Pero no garantiza el fin de la crisis.

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