“Las ganas de los muchachos, la ‘pica’ y la suerte del campeón”
El pitazo final sonó liberador para dar paso a la algarabía en el complejo “Francisco Bermúdez”. Matías Añasco acababa de decretar la victoria de Yungay por 3-2 y la fiesta ya era una realidad.
Las piernas cansadas olvidaron el desgaste de tres intensas jornadas y toda la familia del Yungay se fundió en abrazos interminables. Lágrimas de esfuerzo se mezclaron con el sudor, sellando un pacto de gloria que se instaló para siempre en la historia del club.
HABLA EL DT
Uno de los grandes artífices del título magallánico fue Ricardo Flores, técnico de Yungay. “Es emocionante, por la gente del club, por las familias de los jugadores que nos apoyaron constantemente, por todos los que creyeron en nosotros pese a la pésima liguilla que hicimos en el Torneo Oficial (del Barrio Sur)”, comentó el “Loco”, quien también estuvo al frente del primer equipo en los títulos oficiales “sureños” de las temporadas 2013-14 y 2024-25, además de dos coronas del Apertura (2024 y 2025)”.
¿Por qué Yungay es campeón?: “Se dieron una serie de factores, especialmente las ganas de los muchachos, la ‘pica’ de no haber hecho una buena competencia en el Barrio Sur y un Regional muy malo el año pasado, cuando nos embriagamos de celebrar el título en la Asociación. Creo que el equipo bajó las cargas y no despertamos a tiempo. Pero ahora era nuestra revancha y al final se dio todo”.
DUROS RIVALES
El entrenador tuvo palabras para los rivales de turno, “todos muy complicados”, enfatizó.
“Ibáñez venía de ganarle a Cosal (en cuartos de final). Creo que se durmió en la primera fecha (de la liguilla) y eso le pasó la cuenta, pero es un equipazo, al igual que Bories, que juega muy bien con el balón, y Sokol, que también era difícil, especialmente por las individualidades. Pero en base a corazón y lucha logramos contrarrestarlos y ‘hacerle’ partido a todos”.
La historia de Yungay en el cuadrangular final estuvo marcada por situaciones determinantes que ocurrieron en los descuentos de cada partido que jugó. Siempre pasó algo al final.
“Fueron hechos complicados o fortuitos, como sea. Quizás si le ganábamos a Sokol el viernes (cuando desperdiciaron un penal agónico), iba ser otro Yungay el sábado contra Bories, más relajados, sin tanta hambre de ganar como la que finalmente tuvimos. Y hoy (ayer) tuvimos un tiro en el palo que pudo haber sido definitorio, pero siento que estábamos con la suerte del campeón. Nos empujaron los ‘viejitos’ queridos del club que ya han partido y desde allá arriba han visto a su equipo campeón”, comentó Flores.
LOS JUGADORES
El técnico de Yungay tuvo palabras para la entrega total de sus jugadores. “Hay una columna vertebral importante, partiendo por ‘Chopper’ (Claudio Barrientos), quien tiene 42 años y está atajando como en sus mejores tiempos; Manuel Cárcamo, Marcelo Guzmán, Renford Mellado, (José) ‘Chispa’ Oliva, Sebastián Bórquez, Víctor Alvarez, por mencionar algunos. Todos ellos empujan al grupo, son tremendos compañeros y eso hace que el equipo esté preparado para ganar”.
Flores agradeció el respaldo incondicional que recibieron. “Mucha gente nos apoyó en redes sociales y también de forma personal. Eso fue importante para campeonar. En lo personal, le dedico este título a mi familia, a mi vieja, a mi viejo que se fue hace poco y era un animador constante del club. A Patty, Vicky, Lulú, todos aguantando la mala cara de uno cuando las cosas no salían bien”.
“En general es para todos, para los más cercanos y los amigos que siempre están pendientes apoyando. Un saludo para toda la gente del Yungay, que son pocos pero buenos. Siempre han luchado dando la cara, con armas limpias y lo bueno es que en este Regional nadie puede decir que los árbitros nos echaron una mano. Todo fue limpio y así se disfruta más todavía”.
De cara al futuro, Flores adelanta que la idea es reforzar el plantel con cuatro o cinco nombres para jugar el Zonal Sur de Clubes durante el verano próximo en la Región de Aysén. “Conozco la zona, trabajé ahí y dirigí en un Zonal al Lord Cochrane, así que conozco mucha gente allá, lo que puede ser bueno para nuestra participación”, finalizó el DT campeón magallánico de clubes.
“LOGRO MÁXIMO”
Mientras tanto, a nombre de la dirigencia del Yungay, Rodrigo Bórquez expresó su satisfacción por la corona regional. “Es el logro máximo al que uno aspira como amateur: jugar con todos los campeones y ser el mejor es algo que no tiene precio. Además, lo gana por primera vez un equipo humilde, que no tiene tantos recursos como otros. No nos dieron nunca por favoritos, éramos la ‘cenicienta’ de esta fase final, pero ahí estamos. Es algo que quedará escrito en la historia del fútbol magallánico”, dijo el tesorero del club a La Prensa Austral.
Identificado desde siempre con los colores del Yungay, el dirigente recordó a varios fundadores y socios del club que ya partieron: “Quiero dedicárselo a mi padre, que falleció en octubre del año pasado, Carlos Bórquez; a Carlos Sotomayor, Carlos Sotomayor hijo, Octavio Ovando, Audilio Mancilla, todos ya fallecidos. Y también es para las familias Bórquez, Ortiz y toda la hinchada”.
Lo más cerca que había estado Yungay del título regional fue en 2007 y 2013, cuando cayó en semifinales frente a Magallanes y Manuel Cuyul, respectivamente.
Ahora, con la corona bajo el brazo, “la idea es abrir el club para juntar recursos, golpear puertas de empresas y tener fondos para viajar”.
Bórquez coincide con el técnico en la idea de “incorporar cuatro o cinco nombres calados” para viajar a Aysén y, en esa línea, también apela “a la voluntad del gobierno regional para que haya algún apoyo especial”.
En lo inmediato, toca descansar, reponer energías durante el receso y preparar lo que será una inédita participación de Yungay en el Zonal Sur.




