Necrológicas
  • – Olga Rosa Sanza Bravo

  • – Rita González González

  • – Mauricio Manuel González Hueicha

  • – Inés Muñoz España

  • – Margarita Alicia Olguín Aguilera

Jueza dejó en prisión al profesor de música de una escuela pública formalizado por abusos sexuales a alumna

Jueves 11 de Junio del 2026

Compartir esta noticia
1,774
Visitas

Los graves abusos sexuales que habría cometido un profesor de música en contra de una estudiante de enseñanza básica, llevaron a la justicia a imponer este miércoles la prisión preventiva en contra del denunciado, Gonzalo Ibera Soza, de 30 años de edad, quien actualmente reside en Puerto Aysén.

La investigación que el fiscal Fernando Dobson encargó a la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI, tiene su origen en la denuncia que hicieron los padres de la víctima.

Los resultados fueron concluyentes para pedir una audiencia de formalización en contra del imputado, quien se conectó ayer vía plataforma “Zoom”.

Estaba el fiscal Dobson, las abogadas querellantes del estudio Villegas Otárola, Fernanda Martínez y Sandra Cárdenas; además del abogado defensor, Aldo Vásquez.

Según el Ministerio Público, en 2023 el sujeto comenzó a involucrarse con la víctima, de entonces 14 años de edad, a partir de las clases de música y talleres de rock que ofrecía en una escuela pública de la ciudad de Punta Arenas.

Esto generó un vínculo y aprecio de la niña hacia el docente. Además, este último se fue ganando la confianza y afecto, hasta que comenzaron las aproximaciones físicas.

A partir de ese momento el docente activó un plan, que incluyó abrazos y acercamientos constantes. Siempre buscó la forma de estar a solas con ella, hasta que empezó a cometer abusos. De ahí en adelante la situación se tornó un infierno para la adolescente porque se convirtió en una víctima de delitos sexuales.

A medida que fue pasando el tiempo el sujeto fue propiciando encuentros fuera del aula. La instaba a mentir a los padres, para que no dijera que se juntaba con él, en Zona Franca o en parques.

“Fueron a lo menos tres veces, en que el imputado ejecutó este tipo de actos de significación sexual”, dio cuenta el fiscal.

En octubre de 2023 comenzó a llevarla a su domicilio, instándola a que faltara al colegio, donde procedió a abusar sexualmente de la niña.

Luego, en diciembre de ese año, el profesor le enviaba mensajes donde le pedía que le enviara fotografías semidesnuda, entre otros requerimientos.

Relación de autoridad
por su rol de profesor

Para el Ministerio Público y querellantes, el imputado abusó de la víctima, aprovechándose de la situación de vulnerabilidad emocional, de su corta edad, diferencia etaria, la inexperiencia sexual y la relación de autoridad y confianza derivada de su rol de profesor, “lo que determinó que la menor no pudiese oponerse a tales actos por temor a la figura y dependencia emocional que el imputado había conseguido, acercamiento que claramente el imputado buscó para desplegar estas conductas de tipo sexual”.

Los delitos por los que fue formalizado el imputado son: estupro y abuso sexual en carácter de reiterado; y abuso sexual impropio.

La denuncia la interpuso el padre, relatando que el profesor le impartió clases a su hija por seis meses, durante el último semestre de 2023.

Lo hizo porque la observaba muy afectada emocionalmente. Hasta que rompió su silencio llorando.

Lamentó que la dirección del establecimiento no tomara medidas cuando el padre informó de la situación que afectaba a su hija.

Hechos que corroboró la Brigada de Delitos Sexuales, plasmados en el informe que entregó al fiscal, detallando los abusos a que fue sometida la menor. “Uno de estos fue en una sala de clases del establecimiento. Y a la casa del imputado concurrió a lo menos cuatro veces. El último de los abusos tuvo lugar el mismo día en que el imputado se fue de Punta Arenas, en diciembre de 2023”, se relató en la audiencia. Y aunque tenía contrato para seguir trabajando al año siguiente, fue sorpresivo que no volviera más.

Los hechos denunciados provocaron una gran afectación psicológica en la víctima.

El profesor de música formalizado es oriundo de Puerto Aysén y ha trabajado en distintos colegios del país, tanto en Santiago, Coyhaique como Punta Arenas.

La defensa se opuso a la prisión preventiva, sin embargo la jueza Mónica Mancilla la concedió, dada la gravedad de los hechos denunciados e investigados.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest