“Estoy destrozado”: padre de menor acusada de contratar un sicario para asesinar a su mamá en Loncoche
Conmoción causó en la localidad de Loncoche el macabro crimen de Carmen Barrera, una mujer de 53 años que fue asesinada con múltiples puñaladas por parte de un adolescente de 17.
El menor habría sido contratado por la propia hija de la víctima para cometer el homicidio. Lo habría hecho a cambio de $60 mil. Por el crimen fueron detenidos la menor, su pololo y el autor material. Todos son menores y estudian en el mismo liceo.
José Coronado, padre de la imputada y exesposo de la fallecida, relató diversos dramas familiares que habrían derivado en el fatal desenlace.
“La que era mi esposa castigaba a mis hijos chicos. Al primero, después con el segundo y después siguió con ella”, comenzó señalando a los medios.
Según dijo, el homicidio “fue planeado por mi hija (…) porque honestamente hace años venía esta situación”.
“Mi hija se encerraba, todo el tiempo, se encerraba en la pieza (…) Hasta ahora, que mi hija tenía su pololo, ella le dijo ‘que era mucho pololo para ella’”, agregó.
Asimismo, dijo estar “destrozado” y que no justifica el hecho. “Qué voy a decir, es el amor de mi vida, mi princesa. No tengo palabras, al contrario, si yo pudiera sacarla de ahí, la sacaría”, afirmó.
En relación a la rutina familiar, el hombre señaló que “ya llevábamos hartos años de matrimonio, pero separados llevábamos 12 años, divorciados dos años. Pero ella tenía su temperamento muy fuerte con los hijos”.
En su relato, el hombre también se refirió a conflictos familiares que se repetían desde hace años. “Cuando nació el hijo mayor, que es bioquímico, era muy… lo agredía mucho. Después con nuestro otro hijo, que ahora tiene 28 años, pasó lo mismo”, declaró.
En ese contexto, recordó cómo el vivió su infancia. “Mi papá nos abandonó cuando éramos niños, yo le decía que si yo concretara una familia algún día jamás iba a abandonarlos pase lo que pase (…) y hasta aquí siempre he sido papá y mamá”, sostuvo.
Sobre la personalidad de su exesposa, señaló que “ella tenía problemas en su trabajo, llegaba violenta a la casa, siempre fue así y lamentablemente en el caso de mi hija menor, no fue capaz de soportar más”.
“Yo digo, honestamente, cuando ella (exesposa) llegaba (a la casa) ya no daba alegrías, sino que daba miedo”, continuó diciendo en diálogo con T13.
Más de 80 lesiones y múltiples fracturas
Respecto de la violencia empleada, el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, indicó que la víctima presentaba más de 80 lesiones, entre ellas heridas cortopunzantes y diversas fracturas.
“La cantidad de lesiones es bastante elevada. Son más de 80 lesiones, fracturas y heridas cortopunzantes, en una situación que no es habitual en este tipo de casos”, afirmó.
En la misma línea, el jefe de la Brigada de Homicidios de Temuco, prefecto Sergio Alarcón, señaló que la mujer fue encontrada con múltiples lesiones atribuibles a terceros y provocadas con un arma cortopunzante.
Asimismo, indicó que la víctima mantenía diversas fracturas en distintas partes de su cuerpo, por lo que se trata de un hecho “poco común” dentro de las investigaciones que habitualmente desarrolla la policía civil.
La planificación
del homicidio
La investigación estableció que el autor material del crimen ingresó solo al inmueble, luego de que la hija de la víctima y su pareja abandonaran el domicilio, dejando una ventana abierta para facilitar el acceso.
“Se pusieron de acuerdo para retirarse en la mañana dejando abierta una ventana y el autor ejecutor ingresó por esta ventana”, explicó Garrido.
Posteriormente, ambos regresaron al inmueble y reportaron el hallazgo del cuerpo, situación que, según la Fiscalía, formaba parte de la planificación previa.
Por su parte, Alarcón detalló que existen registros de comunicaciones entre los involucrados donde se entregaban instrucciones sobre las características de la vivienda y la forma de ingresar al lugar.
“Planificaron este hecho y le pidieron a un tercer imputado que fuera el autor material, ofreciéndole la suma de 60 mil pesos una vez ejecutado el hecho”, precisó.
Evidencias y confesiones
El fiscal destacó que la reconstrucción de la dinámica del crimen fue posible gracias al análisis de cámaras de seguridad, testimonios de testigos y evidencia física levantada por la Policía de Investigaciones.
Entre los antecedentes recopilados se detectó la presencia de uno de los imputados en las inmediaciones del domicilio antes y después del crimen.
Además, el autor material presentaba rastros biológicos y lesiones compatibles con una eventual resistencia ejercida por la víctima durante el ataque.
Garrido reveló también que los adolescentes prestaron declaración tras su detención, acompañados por sus abogados defensores, y que incluso familiares de uno de ellos reconocieron los hechos en términos coincidentes con la reconstrucción realizada por los investigadores.
Delitos y formalización
Los tres imputados, todos menores de edad, serán puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Loncoche.
La Fiscalía solicitará ampliar su detención para reunir nuevos antecedentes periciales antes de la formalización.
Respecto de los delitos investigados, Garrido indicó que la hija de la víctima será perseguida por el delito de parricidio, mientras que los otros dos adolescentes enfrentarán cargos por homicidio calificado.
Al tratarse de menores de edad, el caso se regirá por la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, normativa que contempla sanciones distintas a las de los adultos.
En ese contexto, el fiscal recordó que la pena máxima de privación de libertad para adolescentes en Chile alcanza los 10 años, independientemente de la gravedad del delito cometido.
Emol




