Botan al agua el buque Magallanes, la nave multipropósito que reforzará el apoyo logístico y antártico en el extremo austral
Este jueves fue botado al mar en los astilleros de Asmar Talcahuano el buque multipropósito Anfibio LPD-93 Magallanes, una nave que, una vez en servicio, reforzará las operaciones de transporte estratégico, apoyo logístico, operaciones anfibias y ayuda humanitaria, con especial relevancia para la conectividad y la proyección antártica desde la región austral.
La embarcación tiene 110 metros de eslora y un desplazamiento de 8.010 toneladas, lo que según Asmar representa una reducción de 2.234 toneladas de peso operativo respecto de diseños estándar comparables. Su construcción forma parte del Plan Nacional de Construcción Continua Naval y fue desarrollada en la Segunda Zona Naval, en un trabajo que la institución describe como colaborativo entre el Estado, la industria y el mundo académico. La madrina de la nave fue Marcela Larrañaga de Leiva, esposa del excomandante en jefe de la Armada Julio Leiva Molina.
Para Magallanes, el valor del buque está en su rol logístico hacia el continente antártico. La delegada presidencial regional, Ericka Farías, señaló que la región “es la principal puerta de entrada a la Antártica” y que contar con capacidades logísticas modernas permitirá respaldar la investigación científica, la conectividad y la respuesta ante emergencias en el territorio austral. La nave está diseñada para tareas de búsqueda y rescate, labores científicas y participación en emergencias y catástrofes.
La ceremonia fue encabezada por el presidente José Antonio Kast, acompañado de los ministros Claudio Alvarado (Interior), Fernando Barros (Defensa), Iván Poduje (Vivienda) y Ximena Lincolao (Ciencia), además de autoridades de la Región del Biobío, parlamentarios y representantes de la Armada, Asmar, la industria y la academia. El buque aún debe completar su etapa de alistamiento antes de entrar formalmente en servicio. Su puerto base del buque será Talcahuano.




