Tecnología para proteger un patrimonio regional
La incorporación de un nuevo escáner de rayos X en el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo constitzuye una buena noticia para Magallanes.
Cabe hacer notar que, una vez más, ha tenido que ser el Gobierno Regional el que salga a subsidiar los programas de inversión sectoriales. El nuevo equipo costó $85 millones y la compra fue financiada con el presupuesto del Gore.
El nuevo equipamiento permitirá proteger uno de los
principales activos estratégicos de nuestra región, su condición sanitaria y fitosanitaria.
Durante décadas, Magallanes ha construido una reputación basada en estándares sanitarios que le permiten acceder a mercados internacionales exigentes. La ganadería, la producción de lana y otras actividades vinculadas al sector agropecuario dependen, en gran medida, de mantener barreras eficaces frente al ingreso de plagas, enfermedades y productos que puedan poner en riesgo ese patrimonio. En ese contexto, toda herramienta que fortalezca los controles debe ser valorada.
El nuevo escáner representa precisamente eso. Su capacidad para identificar materiales orgánicos, vegetales, productos de origen animal e incluso elementos ocultos dentro de objetos aparentemente inocuos constituye un avance significativo respecto de los mecanismos tradicionales de inspección. Además, la rapidez con que puede procesar equipajes permite mejorar la eficiencia de los controles sin afectar la fluidez de las operaciones aeroportuarias.
Sin embargo, sería un error pensar que la tecnología, por sí sola, resuelve los desafíos de seguridad y control fronterizo. Ningún equipo, por sofisticado que sea, reemplaza el criterio humano, la experiencia de los funcionarios ni la capacidad institucional para adaptarse a nuevas amenazas. Por ello resulta especialmente relevante que el Sag mantenga programas permanentes de capacitación para quienes operan este sistema.
La experiencia internacional demuestra que quienes intentan vulnerar los controles fronterizos evolucionan constantemente sus métodos. Las redes de contrabando, el tráfico de drogas, el ingreso ilegal de productos de riesgo sanitario e incluso el transporte de armas buscan permanentemente nuevas formas de eludir la fiscalización. Frente a ello, las instituciones públicas están obligadas a mantenerse un paso adelante mediante capacitación continua, actualización tecnológica y coordinación interinstitucional.
En este último aspecto, resulta particularmente interesante que el nuevo escáner pueda ser utilizado de manera colaborativa con otros organismos presentes en el aeropuerto, como Aduanas, la Policía de Investigaciones y Carabineros. Si bien su objetivo principal es resguardar la condición sanitaria de la región, su capacidad para detectar drogas, armas u otros elementos prohibidos multiplica su utilidad y fortalece la seguridad en un sentido más amplio.
Magallanes posee múltiples puntos de ingreso de personas y mercancías, tanto terrestres como marítimos. La región requiere una política sostenida de modernización de sus sistemas de control, inversiones periódicas en nuevas tecnologías, fortalecimiento de la infraestructura existente y capacitación constante del personal encargado de operar estas herramientas.




