Cuando hasta las innovaciones fallan
“¡Casi nada le resulta a la Municipalidad de Porvenir!”, comentaba un conocido vecino de la tercera edad que asistía al carnaval del 132° aniversario de la ciudad, que aplaudía sin cesar a las masivas “murgas” que se presentaron, algunas con, otras sin, la compañía de carros alegóricos. “¿Por qué lo dice?”, le preguntamos. “Es que ¡mire!, muy lindos ellos, los concejales y el alcalde, sobre el escenario todo iluminado, sonrientes y felices de la vida viendo el show, pero nosotros no vemos nada porque tenemos la luz en contra y nuestros hijos y nietos están a contraluz. ¡No ponen luz sobre ellos sino a sus espaldas!”.
Y era cierto: es que para dar mayor visibilidad a los espectadores del evento, este año el escenario se ubicó -acertadamente- en la vereda contraria al paso de los protagonistas, lo que favoreció que el público, al estar ubicado en el cerro de la plaza, pueda ver mejor el paso del carnaval. Pero los carros y grupos no tenían siquiera el foco que todos los años encendía Edelmag y las luces de colores venían contra el público y a espaldas de quienes ofrecían el espectáculo. “¡Innovan y hacen todo al revés!”, reclamaba el enojado caballero, ¡y con razón!




