Las tres seremis mujeres de Magallanes: “Lo que importa son las competencias y los resultados”
- Gabriela Sánchez, Jennifer Rojas y Lorena Díaz analizan la escasa presencia femenina en el gabinete regional. Aunque valoran
los avances en representación, coinciden en que el acceso a los cargos debe sustentarse en capacidades, liderazgo y gestión.
Uno de los desafíos de la política regional es la participación de la mujer en esta esfera. De los cinco parlamentarios magallánicos, solo una es mujer. En los concejos municipales de las tres principales ciudades de la región, las concejalas no alcanzan a llegar al tercio. De los diez alcaldes, la cosa pinta mejor, ya que cinco son mujeres.
En el Consejo Regional, existen dos mujeres, situación similar a la que se evidencia en el gabinete regional, en donde sólo tres seremías son encabezadas por mujeres. La situación sí mejora a la hora de hablar de los cargos de delegados, ya que la máxima autoridad del gobierno de José Antonio Kast es mujer, al igual que la delegada provincial de Tierra del Fuego.
La cuota femenina de la administración Kast en Magallanes quizá puede ser una de las más bajas de los gabinetes regionales de la última década. El Magallanes conversó con las tres secretarias regionales ministeriales mujeres: Jennifer Rojas, seremi de Desarrollo Social; Gabriela Sánchez, seremi de la Mujer; y Lorena Díaz, seremi de Bienes Nacionales, para indagar su impresión sobre el bajo número de pares mujeres y los desafíos que enfrenta el sexo femenino a la hora de hacer política, en un acto que desde su creación por los griegos estuvo reservado para los hombres y que en Chile, desde hace menos de 100 años, tras décadas de luchas, pueden participar con voz y voto.
“Para mí no ha sido un problema ni un tema que me complique lo que se ha planteado. Ni siquiera me he dado cuenta de que somos tres dentro de una mayoría de hombres, porque pienso que el tema de las cuotas políticas no va en esa dirección, no va en la dirección de nuestra gestión”, señala la seremi de la Mujer, Gabriela Sánchez, agregando que en la elección de cada una de las autoridades siempre “prevalecen la capacidad técnica, las competencias y el talento”.
“Lo que les interesa son los resultados, la gestión, el liderazgo, la eficiencia y la eficacia”, sentencia.
Por su parte, la seremi de Bienes Nacionales, Lorena Díaz, asegura: “No creo que los puestos se hayan gestado por una cosa de es mujer o es hombre. Se determinaron por otras características: competencias, currículum, otros factores”, sostiene. “El tema del cuoteo por condiciones de género no fue favorable”, agrega.
Respecto de la baja representación femenina en los espacios políticos de Magallanes, Jennifer Rojas, seremi de Desarrollo Social, considera que aún existen barreras que dificultan que más mujeres den el paso hacia candidaturas o cargos de alta exposición pública. A su juicio, las exigencias familiares y las responsabilidades de cuidado continúan influyendo en esa decisión. Sin embargo, cree que el escenario ha ido cambiando y que cada vez más mujeres se atreven a asumir roles de liderazgo. “Estamos avanzando, pero todavía no es suficiente”, señala, enfatizando que es necesario que más mujeres se animen a participar y ocupar espacios de representación.
En conversación con El Magallanes, Rojas destaca que las máximas autoridades territoriales del Gobierno en la región son mujeres. En ese sentido, subraya el liderazgo de la delegada presidencial regional y de la delegada provincial de Tierra del Fuego, ambas con amplia trayectoria en el servicio público. A su juicio, más allá de la composición numérica del gabinete, resulta relevante que existan mujeres ocupando cargos de conducción y toma de decisiones dentro de la administración regional.
A nivel nacional la situación tampoco es especialmente favorable respecto de la política y perspectiva de género. De los 25 ministerios, solo once son encabezados por mujeres profesionales, mientras que en la Cámara de Diputados 52 escaños son ocupados por representantes del sexo femenino.
En las últimas dos décadas se han realizado esfuerzos para incorporar medidas de discriminación positiva que fomenten la participación de las mujeres, como la ley que obliga a los partidos políticos a que un 40% de los cupos para las elecciones estén reservados para ellas.
“Yo lo pienso porque lo viví. En términos iniciales abrió puertas, no puedo decir que no, porque abrió puertas e instaló cierta obligatoriedad respecto de que tantas mujeres tienen que participar en determinados espacios”, señala Gabriela Sánchez, seremi de la Mujer, quien precisa que “eso no significa que por ello las mujeres tengamos que estar en espacios públicos o privados. Pienso que depende de la capacidad de cada persona”.
“Hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades y deben tener las mismas oportunidades para estar presentes en un espacio político o laboral”, añade. Como ejemplo, comenta que durante su carrera “la superación” fue su gran motor para estudiar, ganar espacios, capacitarse y adentrarse en el mundo digital.
Para Rojas la presencia de mujeres en cargos de decisión sigue siendo necesaria porque aportan una mirada distinta a la gestión pública. Si bien evita establecer diferencias absolutas entre hombres y mujeres, sostiene que muchas veces las mujeres imprimen una mayor cercanía, empatía y sensibilidad en el trabajo con las comunidades. “No estoy diciendo que los hombres no lo sean, pero sí podemos hacer un aporte en política”, afirma.




