Club Ecológico Escuela República de Croacia convierte patios, huertas e invernadero en un aprendizaje vivo
El patio, las áreas verdes, las huertas del entorno y un invernadero en construcción se han convertido en espacios de aprendizaje para los estudiantes que integran el Club Ecológico de la Escuela República de Croacia de Punta Arenas. El taller reúne a alumnos desde segundo hasta octavo básico, quienes participan voluntariamente en actividades relacionadas con el reciclaje, el cuidado del medio ambiente y el trabajo práctico con la naturaleza, como parte del sello ambiental que el establecimiento ha fortalecido en los últimos años y que recientemente fue reconocido con la Certificación Ambiental de Excelencia entregada por el Ministerio del Medio Ambiente.
“El Grupo Ecológico es un taller donde aprendemos a reciclar y hacer muchas cosas sobre la escuela y el reciclaje”, relató Ricardo Vargas Arco, de cuarto año B, quien vive su primer año en el taller y reconoce que ha aprendido “mucho” en este tiempo.
Desde segundo año A, Hermann Dimter, explica que explicó que integra el Club Ecológico desde hace aproximadamente tres años. Contó que realizan distintas actividades y manualidades durante el año, las que forman parte del trabajo que desarrollan junto a sus compañeros.
Sofía Obando, estudiante de sexto básico B, señaló que lleva tres años en el Club Ecológico y definió el taller como “divertido” e “interesante”. Contó que ha aprendido distintas cosas, entre ellas el cuidado de las plantas, y explicó que junto a sus compañeros limpian el patio, mantienen las plantas y trabajan en la construcción de un invernadero.
En el nivel de sexto año B, el relato se repite desde otra mirada, pero con una misma lógica de trabajo colectivo. Allí, el taller se realiza una vez por semana, en el marco de la jornada escolar completa, y reúne a estudiantes de distintos cursos que comparten el interés por el cuidado del medio ambiente. “Tenemos actividades divertidas, ayudamos al planeta”, dijo Samir Soto, estudiante de sexto básico B
Uno de los hitos que más ha marcado la experiencia del último periodo es la construcción del invernadero escolar, un proyecto que comenzó a levantarse durante este año y que ha ido avanzando por etapas.
El encargado de medio ambiente y profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales del establecimiento, Otto Gesel explicó que el invernadero no sólo tiene un fin productivo, sino pedagógico. La idea, señaló, es que funcione como un espacio donde el aprendizaje se dé en contacto directo con el entorno, permitiendo que las decisiones sobre qué cultivar también surjan desde los propios estudiantes, integrando distintas experiencias y propuestas del club ecológico.
La directora de la escuela, María Cecilia Quiñones Alvarez, destacó el carácter colectivo del proceso. “Es un trabajo real, no es un trabajo administrativo, es un trabajo que se ha vivido en la escuela”, señaló.




