Estadísticas de turismo
El turismo ha demostrado una y otra vez ser uno de los motores más sólidos de la economía de Magallanes. Sin embargo, cualquier estrategia para fortalecer esta actividad depende de un insumo tan básico como indispensable, cual es la información confiable. Sin estadísticas precisas, oportunas y comparables en el tiempo, las decisiones públicas y privadas comienzan a apoyarse más en percepciones que en evidencia.
Las cifras difundidas por la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos Torres del Paine (HYST), elaboradas a partir de datos oficiales de Conaf, muestran una disminución de 11% en los ingresos al Parque Nacional Torres del Paine durante los primeros cinco meses del año respecto del mismo período de 2025. A primera vista, el dato podría interpretarse como una señal de retroceso. Sin embargo, el propio gremio advierte que desde este año comenzó a operar un nuevo sistema de registro de visitantes, lo que introduce una distorsión metodológica que dificulta las comparaciones directas con ejercicios anteriores.
Esa aclaración es probablemente más importante que el porcentaje mismo. Si las reglas para medir cambian, también se modifica la forma de interpretar los resultados. Una disminución puede ser real, parcial o simplemente responder a un nuevo mecanismo de contabilización. Mientras esa incertidumbre no sea despejada, cualquier conclusión definitiva corre el riesgo de inducir diagnósticos equivocados.
No se trata únicamente de una discusión estadística. Detrás de cada cifra existen decisiones de inversión, planificación de infraestructura, promoción internacional, contratación de personal y diseño de políticas públicas. El turismo necesita certezas para proyectar temporadas, identificar mercados emergentes y responder a los cambios en la demanda. Las autoridades también requieren información robusta para justificar inversiones y evaluar la efectividad de sus programas.
En este contexto, resulta valorable que el propio sector privado haya asumido la tarea de sistematizar y analizar los datos mediante herramientas como Power BI, facilitando una lectura más detallada del comportamiento de los visitantes. Pero esa labor no puede reemplazar la responsabilidad que corresponde a los organismos públicos encargados de generar las estadísticas oficiales. La información debe ser consistente, transparente y metodológicamente estable, de manera que cualquier modificación en los sistemas de registro venga acompañada de explicaciones claras y de mecanismos que permitan mantener la comparabilidad histórica.
Al mismo tiempo, tampoco conviene sobredimensionar la baja registrada. Incluso con la disminución observada, el número de visitantes continúa siendo ampliamente superior al registrado antes de la pandemia y durante los primeros años de recuperación, lo que confirma que Torres del Paine mantiene intacto su atractivo internacional.
Lo verdaderamente relevante es aprovechar esta oportunidad para fortalecer la calidad de la información disponible.




