Colegio de Periodistas, a 70 años del inicio de la acción gremial
A lo largo de siete décadas, el Colegio de Periodistas de Chile ha acompañado la evolución del oficio, defendiendo principios que hoy parecen más vigentes que nunca: la libertad de expresión, el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz y el compromiso ético de quienes ejercen la profesión. En Magallanes, esa historia ha debido escribirse con un esfuerzo adicional, pues se han hecho esfuerzos por mantener viva una organización gremial en una región donde las distancias, el reducido número de profesionales y las exigencias propias del trabajo periodístico nunca han facilitado la participación colectiva.
Celebrar los 70 años del Colegio de Periodistas es, por ello, reconocer el trabajo silencioso de numerosas directivas que, durante décadas, han sostenido la institucionalidad gremial, muchas veces sobre la base del compromiso personal y del tiempo dedicado desinteresadamente por quienes entendieron que el periodismo también necesita espacios de encuentro, reflexión y defensa de la profesión.
El homenaje rendido este viernes a los expresidentes Nelso Reyes Ojeda, Paula Viano Santana, Marcelo Pérez Gómez, Cristian Morales Contreras, Jaime Almonacid Vargas y Pamela Biott Yutronic representa, en realidad, un reconocimiento a todos quienes, en distintos períodos, asumieron la responsabilidad de conducir el Consejo Regional. Cada uno enfrentó desafíos propios de su tiempo, pero todos compartieron la convicción de que la organización gremial constituye un patrimonio que debe preservarse para las nuevas generaciones de periodistas.
La efeméride posee, además, un significado especial para La Prensa Austral y su edición El Magallanes. A lo largo de estos 70 años, numerosos periodistas de esta casa periodística han integrado el Colegio, han formado parte de sus directivas y han contribuido activamente a fortalecer la vida gremial regional. Esa participación no sólo habla del compromiso individual de sus profesionales, sino también de una tradición institucional que ha entendido que el periodismo trasciende las fronteras de cada medio y encuentra en el gremio un espacio común para la defensa de valores esenciales.
Pero los aniversarios no sólo invitan a mirar el pasado. También obligan a preguntarse por el futuro y, probablemente, nunca como hoy el ejercicio periodístico había enfrentado desafíos tan complejos. La irrupción de la inteligencia artificial, la velocidad con que circula la información, la proliferación de contenidos falsos o manipulados y la creciente desinformación han puesto a prueba la confianza pública en los medios de comunicación.
En ese escenario, el periodismo profesional recupera toda su importancia. Verificar antes de publicar, contrastar fuentes, contextualizar los hechos y actuar con independencia editorial dejan de ser simples principios deontológicos para convertirse en herramientas indispensables para proteger el derecho de las personas a informarse adecuadamente.
La tecnología continuará transformando las formas de producir contenidos y ampliará las capacidades de las redacciones. Sin embargo, ninguna innovación podrá reemplazar el criterio humano, la responsabilidad ética ni el compromiso con la verdad que caracterizan al buen periodismo.




