Aprueban $38 millones para el Gran Premio y plantean financiamiento permanente
Con llamados a establecer un financiamiento fijo, peticiones al sector privado para sumarse como auspiciadores y continuar profesionalizando esta actividad, el Consejo Regional de Magallanes aprobó la asignación directa de $38 millones para la realización de una nueva versión del Gran Premio de la Hermandad, organizado por la Asociación Deportiva Local Fueguina de Automovilismo (Adelfa). Los recursos este año se destinarán a mejorar las condiciones de seguridad de la carrera para evitar lo ocurrido el año pasado, cuando se tuvo que suspender la competencia producto de un grave accidente vehicular.
Los recursos fueron asignados con la votación favorable de gran parte del Consejo Regional. Sólo contaron con el voto en contra de Robert Weissohn y Max Salas, quienes argumentaron que, dada la situación socioeconómica del país, las prioridades para asignar fondos deben estar en otras áreas, como salud y educación. “Cuando los recursos son limitados, gobernar significa priorizar. Además, estamos hablando de un evento consolidado que, por su prestigio, uno esperaría tuviera una mayor presencia de financiamiento privado”, apuntó Weissohn.
“Lo que cuestiono no es el evento, sino que se destinen recursos del presupuesto regional para esto”, añadió el representante republicano. Sus palabras fueron respaldadas por Max Salas, quien sostuvo que “el mundo tuerca es fuente de grandes negocios”. Salas rechazó la asignación debido a que no se habría presentado por parte de la organización quiénes son los auspiciadores y reclamó que le gustaría que en este tipo de iniciativas se involucrara más el mundo privado.
Las reflexiones de Weissohn y Salas fueron rechazadas de forma transversal por el resto de los consejeros regionales. El socialista Antonio Bradasic aseguró que esta carrera “es un símbolo de la historia compartida entre Tierra del Fuego y Argentina”, que genera un incentivo económico para la provincia fueguina y que con estos recursos se contribuye a que la competencia mejore sus estándares. Rodolfo Arecheta indicó que estos recursos son fundamentales para no poner en riesgo la carrera. “Hemos puesto plata en cosas como el ATTA, que es algo que no refleja la identidad de la región, como sí lo hace el automovilismo de Magallanes”. Arecheta pidió a la organización del evento que trabaje para que esto deje de ser una actividad regional y se profesionalice al punto de asemejarse al RallyMobil.
El frenteamplista Arturo Díaz salió a explicar que estos recursos provienen de fondos que tienen como destino financiar este tipo de actividades y que no ponen en riesgo la entrega de ayuda a otros proyectos. La consejera Roxana Gallardo pidió que se establezca un financiamiento fijo para esta actividad y que no tenga que depender siempre de una votación del Consejo. Explicó que este tipo de proyectos lleva años siendo apoyado y que los recursos han contribuido a la profesionalización de la carrera, especialmente en materias de seguridad.
El fueguino Andrés López aportó al debate que estas iniciativas deportivas salen adelante gracias al esfuerzo del gobierno regional y reprochó que el Ministerio del Deporte y el Instituto Nacional del Deporte no aporten recursos. “El Ministerio del Deporte no existe; para lo único que existe es para venir a pedir plata. Se crean instituciones sin recursos”, disparó el consejero fueguino.
El gobernador cerró el debate celebrando que este tipo de actividades genera un impacto positivo en el territorio y que es una de las pocas iniciativas que ha logrado consolidar la identidad de Tierra del Fuego. El Gran Premio de la Hermandad se correrá del 14 al 16 de agosto de 2026, uniendo la ciudad chilena de Porvenir con Río Grande (Argentina). Este año la competencia binacional implementará un formato renovado: se elimina el modelo de “bandera a bandera” para dividirse en tramos cronometrados y enlaces de velocidad controlada, incorporando geolocalización en tiempo real.




