Necrológicas

– Natalia Cárdenas Vargas

– Ahmed Zalej Arteaga

El fin del equilibrio climático tal como lo conocemos

Domingo 2 de Agosto del 2026

Compartir esta noticia
30
Visitas

“2024 fue probablemente el primer año en que las temperaturas medias globales superaron los 1,5 °C por encima de la era preindustrial, marcando un cambio estructural irreversible en el sistema antártico”. Esta afirmación, extraída de los reportes científicos más recientes, resume la magnitud de la crisis que enfrenta el continente blanco y el planeta entero.

Durante la pasada Reunión del Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA) celebrada en Milán, la comunidad internacional recibió una alerta sin precedentes: el sistema que une al hielo marino, la atmósfera y el océano en la Antártica ha sufrido una transformación profunda. Lo que antes se consideraban anomalías estacionales ahora se interpretan como indicios de un colapso en la estabilidad de las capas de hielo, lo que podría debilitar la circulación oceánica global hacia finales de este siglo.

Los datos presentados advierten que no estamos solo ante un aumento de temperatura, sino ante un riesgo inminente de alcanzar “puntos de inflexión” irreversibles que dispararían el nivel del mar en varios metros durante los próximos siglos. Este escenario no solo amenaza la biodiversidad local, sino que pone en jaque la seguridad alimentaria y el hogar de más de 3.000 millones de personas en todo el mundo.

La urgencia de los 1.5 °C

Los expertos explican que haber superado el umbral de los 1,5 °C significa, en el contexto antártica, entrar en una zona de alto riesgo. Según el SCAR, 2024 ha sido probablemente el primer año en superar esta media preindustrial, lo que acelera la probabilidad de superar umbrales críticos en la capa de hielo. Esto podría desencadenar un derretimiento irreversible que ya no dependería únicamente de las emisiones futuras, sino de la inercia del sistema ya calentado.

El informe también habla de un “cambio estructural”, lo que se refiere a que los extremos detectados recientemente en el hielo marino sugieren que la interacción entre el océano, la atmósfera y el hielo ha cambiado de forma permanente. Este cambio estructural tiene implicaciones profundas para los ecosistemas, afectando desde la disponibilidad de krill hasta el éxito reproductivo de especies como el pingüino emperador y las focas.

Cómo afecta este derretimiento a las personas que viven lejos de la Antártica es otro tema abordado. Los expertos afirman que el impacto es global. El derretimiento de la capa de hielo antártica tiene el potencial de debilitar la circulación de vuelco meridional del Atlántico para el año 2100, lo que alterará el clima de todo el hemisferio norte. Además, el aumento del nivel del mar provocado por este fenómeno afectará la infraestructura costera y el suministro de alimentos a escala mundial.

Advierte que existen daños visibles ya en la infraestructura de las propias bases antárticas y que el cambio ambiental está socavando las construcciones debido al derretimiento del gelisuelo (permafrost) y la erosión costera provocada por el aumento del nivel del mar. Un caso crítico es la cabaña del lago Vanda, que debe ser retirada inminentemente debido al riesgo de inundación por el aumento repentino del nivel del lago.

La recomendación de la comunidad científica va en la línea de que la prioridad debe ser la adaptación y la reducción drástica de emisiones. Se insta a los países a implementar programas de respuesta al cambio climático y a utilizar nuevas tecnologías de observación para reducir la incertidumbre en las proyecciones. Sin embargo, se advierte que la geoingeniería no es una solución segura ni viable en este momento y que debe prevalecer el enfoque de precaución.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest