La portería Sarmiento deberá absorber el ingreso vehicular al Paine durante las obras del acceso por Laguna Amarga
La pavimentación del acceso al Parque Nacional Torres del Paine por el sector de Laguna Amarga obligará a reorganizar el ingreso de vehículos justo antes de la temporada estival, dando continuidad a la circulación a través de la portería Lago Sarmiento. El desafío, a semanas del inicio de la afluencia, es tener a tiempo la infraestructura para recibir ese mayor flujo en una portería que hoy no está dimensionada para ello, una tarea que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) ya está preparando.
El origen es un contrato de Vialidad que reemplazará la actual carpeta de asfalto por una de hormigón en el acceso por Laguna Amarga, en un tramo de unos 12 kilómetros y por cerca de 23.400 millones de pesos. La obra comenzó a mediados de mayo de 2026 y tiene un plazo de ejecución de 900 días, con término previsto para octubre de 2028. El seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, explicó que los trabajos contemplan cierres de calzada, en especial en un sector rocoso donde no es posible construir un desvío.
El seremi enfatizó que se mantendrá la conectividad del Parque. Según explicó, habrá continuidad de las vías entre la portería Sarmiento y el sector de Cañadón Macho, de modo que el ingreso se redirija por ese acceso -hoy pavimentado- mientras avanzan las obras. Para ello, detalló, el Mop ha sostenido reuniones con Conaf con el fin de adaptar esa portería, ampliando baños y estacionamientos y aumentando la dotación de funcionarios, obras que se absorberían con el mismo contrato.
El punto es que la portería que concentra hoy el mayor ingreso es Laguna Amarga. Según el director regional de Conaf, John Revello, se trata de “la portería más importante y la que genera más ingresos dentro del Parque”. Que el flujo deba reorientarse hacia Sarmiento implica que esta última reciba un tránsito para el cual, hoy, no está dimensionada. “La infraestructura es mínima la que tenemos para poder atender la gran cantidad de vehículos”, reconoció Revello.
De ahí la urgencia logística. El director detalló que Conaf prepara la compra de módulos habitacionales, una nueva batería de baños y un módulo de atención de visitantes en Sarmiento, además de aumentar la dotación de personal. La preocupación de fondo es el calendario: Revello situó el inicio del reordenamiento en torno al 1 de septiembre, aunque advirtió que aún espera la confirmación oficial de la fecha por parte de Vialidad. “No tenemos la confirmación oficial de la fecha hasta el momento; estamos esperando que nos oficialicen”, indicó, lo que estrecha el margen para adquirir e instalar esos módulos.
A las dificultades logísticas se suma una crítica: el agua. Revello reconoció que Sarmiento es un sector seco, donde no se ha encontrado una veta de agua suficiente, situación que se agrava con el mayor uso de baños que traería el aumento de visitantes. “Tenemos un problema de agua también en Sarmiento, el abastecimiento del agua”, admitió, lo que obliga a la Corporación a evaluar soluciones para almacenar y trasladar agua al sector.
Para ordenar el mayor tránsito, Conaf ya diseña medidas de gestión de flujo. Revello adelantó que los buses con destino a Base Torres pasarían y serían controlados en Laguna Amarga, de modo de no saturar el ingreso por Sarmiento. “Ya tenemos más o menos detectadas cuáles son las empresas y los buses que van para allá, para que no se produzca una congestión en Sarmiento”, complementó.
Ambos servicios afirman estar coordinándose para que la transición no afecte la experiencia del visitante ni la conectividad durante la temporada alta. La definición de la fecha exacta, en manos de Vialidad, será determinante para saber si el refuerzo de infraestructura en Sarmiento estará listo a tiempo.




