A casi un mes de ser visto por última vez, sigue la búsqueda de Francisco Ignao, adulto mayor extraviado en Punta Arenas
Casi un mes ha transcurrido desde que Francisco de Asís Ignao Mansilla, de 79 años, salió de su domicilio en Punta Arenas y no volvió. Fue el 14 de julio, alrededor de las 9,30 horas. Desde entonces, ni los operativos de la Policía de Investigaciones (PDI) ni las búsquedas emprendidas por su familia han logrado dar con su paradero, en un caso que mantiene en angustia a sus cercanos y que sigue abierto.
Según relató a El Magallanes su hija, Aurora Ignao, el hombre salió esa mañana desde la calle General del Canto, en el sector alto de la ciudad, y la última cámara que lo registró lo mostró subiendo en dirección al cerro. “Eso es lo último que sabemos de él”, señaló. A partir de ese punto, agregó, se realizó un empadronamiento de las escasas cámaras que existen hacia la parte alta y se revisaron parcelas del sector, sin resultados.
La familia, junto a la policía, ha desplegado una búsqueda sostenida. “Hemos peinado las calles con la familia” y se han recorrido hospitales, hogares y otras dependencias más de una vez, contó Aurora, sin hallar ningún indicio. Las diligencias solicitadas por la Fiscalía y ejecutadas por la policía se han ido sucediendo una tras otra a medida que avanzan las semanas.
La principal hipótesis que maneja la familia es que el adulto mayor haya subido al cerro y que allí le ocurriera algo en el trayecto. La PDI trabaja en esa zona con drones, aunque las condiciones lo han dificultado. “Está muy difícil trabajar allá arriba porque está lleno de nieve”, explicó su hija, quien añadió que los días de neblina han complicado aún más las labores de rastreo.
Con el paso del tiempo, la familia enfrenta la búsqueda con creciente incertidumbre, aferrada a la esperanza de obtener alguna certeza. “Todavía guardamos la esperanza de poder encontrar algo de él para poder cerrar el ciclo como familia”, expresó Aurora.
De acuerdo con la información difundida por la PDI, Francisco Ignao mide 1,75 metros, es de contextura gruesa y tez blanca, calvo, y usa lentes ópticos y boina. El día de su desaparición vestía una camisa tipo leñadora roja, una chaqueta con gorro gris y puños naranjos, parka azul y jeans azules.
La Brigada de Homicidios de la PDI de Punta Arenas está a cargo de la investigación, activando el protocolo por presunta desgracia tras instrucción de la Fiscalía. Desde entonces, detectives han tomado declaraciones, empadronado testigos, levantado y revisado cámaras de seguridad, así como consultado a distintos servicios públicos. El caso también fue levantado como encargo policial a nivel nacional con el objetivo de establecer el paradero de la persona.
Además, desde la Policía de Investigaciones aportaron un contacto y solicitan a quienes tengan cualquier información que pueda aportar a la búsqueda comunicarse al teléfono +569 4207 4935 o al correo [email protected]. También se puede llamar al 134 de la PDI.




