Magallánico Felipe Barría conquistó tres de las siete grandes cumbres
Desde Puerto Williams hasta la cordillera del Cáucaso, Felipe Barría Vergara continúa avanzando en el desafío de conquistar las siete cumbres. El viernes 24 de julio alcanzó los 5.642 metros sobre el nivel del mar del monte Elbrús, Rusia, convirtiendo esta montaña en la tercera de las siete que ha logrado conquistar en menos de un año.
El ascenso al Elbrús se suma a un proyecto que comenzó en julio de 2025, cuando Felipe Barría llegó hasta la cima del monte Kilimanjaro, en Tanzania, Africa. Posteriormente, en enero de 2026, conquistó el Aconcagua, en Argentina, y ahora incorporó a su recorrido la montaña más alta de Europa.
Barría lleva cerca de 30 años realizando trekking y casi una década dedicado a la alta montaña. En este periodo ha ido aumentando progresivamente la exigencia de sus expediciones, hasta plantearse el desafío de recorrer las siete montañas que forman parte de este proyecto internacional.
La expedición al Elbrús comenzó el miércoles 15 de julio, cuando salió desde Puerto Williams con destino a Punta Arenas. Desde la capital regional continuó su viaje hacia Madrid, España, y posteriormente hacia Estambul, Turquía, para finalmente ingresar el domingo 19 de julio a la ciudad de Mineralnye Vody, en Rusia.
El viaje todavía estaba lejos de la cumbre. Desde Mineralnye Vody, Barría continuó hasta Terskol, localidad montañosa ubicada a 2.200 metros sobre el nivel del mar y situada a unas dos horas y media de distancia. Fue en este lugar donde comenzó formalmente el proceso de aclimatación necesario para enfrentar una montaña que supera los 5.600 metros de altura.
Terskol también significó el primer contacto con el ambiente internacional propio de una expedición de estas características. El deportista puertowillense se encontró con montañistas provenientes de distintas nacionalidades e idiomas, además de personas que se encontraban en tránsito, preparando sus equipos y realizando las últimas actividades antes de ingresar a la montaña.
El martes se trasladó hasta el pueblo de Elbrús, desde donde accedió al macizo. La estadía continuó en refugios de montaña ubicados a 3.800 metros sobre el nivel del mar, dando paso a una etapa de aclimatación mucho más exigente. Las jornadas contemplaban caminatas durante todo el día y ascensos progresivos, llegando inicialmente hasta unos 4.100 metros. Al día siguiente la exigencia aumentó y Barría logró llegar casi a los 5.000 metros. El objetivo era preparar el cuerpo para las condiciones que encontraría durante el intento definitivo, especialmente por la altura y las características de la montaña.
Sin embargo, mientras avanzaba el proceso de aclimatación, las condiciones meteorológicas comenzaron a cambiar. El pronóstico que inicialmente era favorable evolucionó hacia la llegada de un gran frente de mal tiempo, con nevadas, viento fuerte y temperaturas muy bajas.
Modificación de los planes
El cambio en el escenario llevó a modificar los planes. Ante la proximidad del sistema frontal y considerando que las condiciones empeorarían durante el fin de semana, Barría decidió realizar el intento de cumbre el viernes 24 de julio.
“Había informe de buen pronóstico, el cual evolucionó a un gran frente de mal tiempo con nevadas, viento fuerte y temperaturas bajísimas. Se aproximaba con fuerza el fin de semana, razón por la que en vista de este cambio no proyectado decidí hacer intento de cumbre el viernes 24 de julio, saliendo a las 5 AM, con temperaruras bajísimas, viento, pero con la determinacion de dar mi mayor esfuerzo por Puerto Williams, Magallanes, Chile. La escalada no estuvo ajena a una concentración plena y con uso de arnes, piolet de marcha, crampones en pendientes de hielo y nieve”.
Alrededor del mediodía consiguió llegar a la cumbre del Elbrús, ubicada a 5.642 metros sobre el nivel del mar. En ese momento las condiciones eran especialmente exigentes, con rachas de viento de entre 40 y 50 kilómetros por hora y una sensación térmica que bordeaba los -30 grados Celsius.
Más allá de la exigencia física, la ascensión también implicó un importante desafío mental. El clima enrarecido hizo más complejo el avance y obligó a mantener una atención constante durante cada tramo de la ruta. “Esta cumbre me demandó un gran esfuerzo no sólo fisico sino mental y resilencia en cada paso, en donde el clima enrarecido hacía aún más complejo el ascenso. Me detuve en varias oportunidades para apreciar el paisaje majestuoso de la cordillera del Cáucaso y ver en donde estaba, lo cual me dio tranquilidad y disfrutar el viaje hacia la cima”.
Finalmente, al llegar al punto más alto, el montañista tuvo un momento de agradecimiento hacia la montaña. Según relató, agradeció que le permitiera subir y también le pidió poder bajar sano y a salvo.
Con el Elbrús, su recorrido suma tres de las siete montañas contempladas en las siete cumbres. La primera fue el Kilimanjaro, conquistado en julio de 2025; posteriormente llegó el Aconcagua, en enero de 2026, y ahora el Elbrús, cuya cumbre alcanzó el 24 de julio.
El descenso presentó una dificultad adicional. Después de alcanzar la cima, el clima comenzó a empeorar rápidamente y el grupo pudo observar en el horizonte la tormenta que se aproximaba. Por ello, el retorno se realizó con mucha precaución y firmeza hasta alcanzar nuevamente el campamento base, ubicado cerca de 2.000 metros más abajo.
El desafío de las siete cumbres contempla las montañas más altas. El listado incluye al Everest, en Asia, con 8.848 metros; el Aconcagua, en Sudamérica, con 6.962 metros; el Denali, en Norteamérica, con 6.194 metros; el Kilimanjaro, en Africa, con 5.895 metros; el Elbrús, en Europa, con 5.642 metros; el monte Vinson, en la Antártica, con 4.892 metros, y el Puncak Jaya, en Oceanía, con 4.884 metros.
Hasta ahora, Barría ha completado tres de estas siete cumbres: Kilimanjaro, Aconcagua y Elbrús.




