Marcel advierte que la megarreforma es una “apuesta compleja” y pide evitar mayores desequilibrios fiscales
El exministro de Hacienda presentó en la Universidad de Magallanes “La montaña rusa”, libro en el que reconstruye los años marcados por el estallido social, la pandemia y los retiros previsionales. Desde Punta Arenas, además, abordó el escenario económico actual y cuestionó el costo del centralismo.
La historia que Mario Marcel quiso contar en “La montaña rusa: Crónica de una crisis y cómo se superó (2019-2024)” comenzó con otro nombre. El libro iba a llamarse “La crisis que no quería terminar”, hasta que durante el proceso editorial surgió la idea de cambiarlo. El antiguo título, sin embargo, quedó impreso en los encabezados de las páginas izquierdas.
La anécdota sirve para explicar el nombre definitivo. Una montaña rusa tiene altos y bajos, pero quienes se suben saben que el recorrido terminará. Entre 2019 y 2024, dijo Marcel, esa certeza no existía.
“Nosotros durante este periodo no sabíamos cuándo ni dónde iban a terminar las cosas”, planteó durante su presentación en la Umag. Fue un periodo desafiante para las instituciones, la economía, las personas y las familias, y también para él, quien comenzó ese recorrido como presidente del Banco Central y lo terminó como ministro de Hacienda.
La tesis central del libro es que Chile no enfrentó una sola crisis, sino una sucesión de tres shocks: el estallido social de 2019, la pandemia y lo que Marcel denomina el “shock populista”, asociado a los retiros de fondos de pensiones. “A diferencia del resto de los pueblos del mundo que tuvieron un shock que fue el Covid-19, aquí le agregamos antes el estallido social y después el shock populista”, explicó.
Su intención, señaló, no fue reconstruir solamente los números de ese periodo, sino también las decisiones que hubo detrás de las políticas económicas.“Pasaron tantas cosas en ese tiempo y tan rápido que era importante contar esa historia, y no sólo a través de los números, sino que también a través de las decisiones que hubo que tomar”, sostuvo.
Marcel también quiso alejarse de la lógica de buscar culpables. En uno de los pasajes que leyó durante la presentación, plantea que los tres shocks configuraron una crisis prolongada, elevaron la necesidad de respuestas de política pública y terminaron siendo una experiencia compartida por el país. “No es para acusar, ni para quejarse, ni para defenderse”, afirmó. Ningún actor político, económico o social, planteó, estuvo completamente al margen de lo ocurrido, pero tampoco hubo una víctima total.
La apuesta económica
Desde esa experiencia, Marcel fue consultado por el escenario que actualmente enfrenta el Ministerio de Hacienda. El exministro calificó como “una apuesta” la estrategia contenida en el proyecto denominado “mega reforma”, cuya lógica -explicó- consiste en bajar impuestos actualmente con la expectativa de generar mayor actividad económica posteriormente. “Es una apuesta compleja”, advirtió.
Su principal prevención apunta a la necesidad de acompañar esa estrategia con medidas fiscales que eviten mayores desequilibrios. “En la medida que vaya acompañada de otras medidas, especialmente del lado fiscal, para evitar desequilibrios fiscales más grandes, creo que eso debería ser necesario para darle más seguridad al país y a la ciudadanía”, sostuvo.
La reflexión conecta directamente con el periodo que Marcel reconstruye en su libro. Allí los retiros previsionales ocupan un lugar central dentro del denominado “shock populista” y de las consecuencias que, según su análisis, tuvo la respuesta adoptada durante la pandemia.
Marcel también reivindicó algunos resultados del periodo: aseguró que Chile terminó creciendo más que el promedio de América Latina, acumuló un aumento de deuda menor que el de la región y logró sacar adelante una reforma de pensiones.
Unamuno y los acuerdos
Pero el libro también contiene una reflexión política sobre la forma en que se construyen las reformas. Al comparar la reforma tributaria impulsada durante el gobierno anterior con la aprobada recientemente, Marcel reivindicó el esfuerzo realizado para alcanzar acuerdos y recurrió a una frase de Miguel de Unamuno: “venceréis porque tenéis la fuerza, pero no convenceréis”.
“Soy, a lo mejor a la antigua, de aquellos que piensan que es más importante convencer que vencer”, sostuvo. Para él, convencer implica también escuchar los argumentos y temores de quienes están al otro lado.
En Magallanes, esa idea terminó conectándose con otra de sus preocupaciones: la descentralización. Marcel recordó el proyecto de “regiones fuertes” impulsado durante el gobierno anterior y lamentó que no prosperara, advirtiendo que se perdió una “oportunidad histórica”. A su juicio, el centralismo tiene un costo directo para el crecimiento y la productividad.
“Cuando hablamos de crecimiento, de productividad, el centralismo cuesta”, afirmó. Y agregó: “Anula la iniciativa, anula la flexibilidad para responder desde las regiones a los desafíos que tenemos como economía”.
Así, la presentación de La montaña rusa terminó siendo algo más que una revisión de los años que Marcel pasó entre el Banco Central y Hacienda. Su relato buscó rescatar las lecciones de un periodo excepcional y, al mismo tiempo, advertir sobre las decisiones económicas que enfrenta hoy el país.




