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Cuecas en la memoria: “Mandame quitar la vida”

Domingo 6 de Septiembre del 2026

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La cueca es algo más que nuestro baile nacional, mucho más que un símbolo patrio y así lo entendemos quienes hemos transitado por tiempos y lugares donde su presencia se siente en el alma y de ahí nuestro amor por ella. Hay algunas cuecas que se nos han quedado para siempre en nuestra memoria, en el corazón y en la piel.

Una es “Mandame quitar la vida” y aclaramos que es “mandame” sin acento, no es “mándame”. Cueca urbana de Segundo Zamora “El Guatón Zamora” data de 1948 y es la historia de un amor desgarrado, de esos “amores que matan”. Zamora usa acertadamente tonos menores en la composición –algo poco frecuente en este ritmo– para reforzar la emotividad de la historia. A pesar de su brevedad, característica de la cueca salvo excepciones, la letra da rienda suelta a la imaginación del oyente, el hablante se dirige a la persona que ama sin límites, pero que le resulta esquiva, un “amor variable”: “Mandame quitar la vida/ Allá va si es deli – si es delito el adorarte/ Allá va si es deli – si es delito el adorarte/ Que yo no soy el primero/ La vida que muere/ Que muere por ser tu amante”.

El autor, Segundo Zamora Alfaro (1915-1968) fue conocido como “El Guatón Zamora”. Integró diversos conjuntos y sus creaciones fueron grabadas por connotados artistas nacionales, siendo sus cuecas más famosas “Adiós, Santiago querido”, “Mandame a quitar la vida”, “El marinero” y “El cuerpo malo”. Murió en lo suyo la madrugada del 19 de septiembre de 1968 en Viña del Mar cuando, luego de ser reconocido por el público en un local subió al escenario a cantar, al bajar sufrió un derrame cerebral que le ocasionó la muerte.

“Mandame quitar la vida” la escuchamos por primera vez a mediados de la década de 1960 en la interpretación de los “Los Cuatro Cuartos” en su estilo de Neo Folclore. Guillermo Bascuñán (“Willy” Bascuñán) el histórico integrante del cuarteto recuerda que la grabaron en su primer álbum (1964) y no sabían quién era el autor, por lo cual la consignaron como “D.R” (Derechos Reservados). Tiempo después, al enterarse que pertenecía a Segundo Zamora lo contactaron y el folclorista los invitó a su casa en la comuna de Recoleta, donde los esperaba con una suculenta once. Lo primero que hicieron fue disculparse por lo de la autoría de la cueca, hecho al cual Zamora no le dio ninguna importancia, al punto que les entregó “Adiós Santiago querido” para que la grabaran (“Tiempo y camino”. Autobiografía de Willy Bascuñán. SCD-Hueders, 2018).

De “Mandame quitar la vida” existen muchas versiones, incluso del mismo Zamora, quien la registró en disco indistintamente como “Quítame la vida” o “Mandame quitar la vida”, introduciendo en algunos casos versos del “Cielito lindo” mexicano.

Estas distintas versiones introdujeron cambios en la letra que también alteraron el sentido de la canción. Por ejemplo, la letra original terminaba con: “…Siempre habré de quererte/ Hasta la muerte”. La letra con la cual la graba en 2007 Carmen Corena (1936–2008) legendaria cantante del “Cinzano” de Valparaíso con el acompañamiento de algunos integrantes de “Los Tres” lleva el siguiente final: “…Voy a tirarte el cable/ Por lo variable”. Carmen Corena fue una figura fundamental de la bohemia porteña, en la página musicapopular.cl se señala que nació en Coquimbo y su nombre era Bertina Campusano. En 1959 se inició cantando en boites con un repertorio que incluía, jazz, boleros, bossa nova, canciones de la Nueva Ola y éxitos internacionales. A partir de 1962 trabajó en Santiago en diversos locales nocturnos. Entre 1964 y 1967 fue la cantante femenina de la orquesta del Casino de Viña del Mar y en 1986 se integró al Cinzano de Valparaíso.

Para nosotros la mejor versión de “Mandame quitar la vida” es la de Carmen Corena, la más “urbana”, quizás por esa influencia de Valparaíso, es la más apasionada y la que pone en duda la historia “oficial” que el amor es “hasta la muerte”. Al contrario, hay una ruptura y al amor se le “tira el cable”, lo que equivale a “tirarle la cadena”, expresión popular que los más antiguos conocemos (los más nuevos, que les pregunten a los antiguos).

“Me mandas que te olvide/ Como si fuera/ Una cosita fácil/ Que se pudiera…Que se pudiera, ay si/ Amor variable/ Anda a querer a otro/ Y a mí me déjame”.

En la foto: la cantante
Carmen Corena.

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