Necrológicas

El balance de una visita

Por La Prensa Austral Domingo 6 de Septiembre del 2026

Compartir esta noticia
35
Visitas

La primera visita oficial del Presidente José Antonio Kast a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena dejó un balance marcado por un evidente contraste entre el éxito de la diplomacia de los símbolos y la preocupante sequía de compromisos materiales concretos.

Desde la perspectiva de la administración regional, liderada por el gobernador Jorge Flies, el despliegue del Ejecutivo central se movió en una delicada línea que oscila entre el aplauso a las señales de resguardo territorial y la persistente inquietud por el centralismo administrativo que frena el desarrollo del extremo austral.

En el plano estratégico, el balance es indudablemente positivo. El embarque del Mandatario en el estrecho de Magallanes para encabezar ejercicios de la Armada en un momento de sensibilidad internacional -luego de los controvertidos dichos del general argentino Gustavo Valverde sobre una supuesta “soberanía compartida”- constituyó un acto de enorme valor geopolítico y presencia soberana. Según lo interpretado por Flies, navegar el paso interoceánico no fue una coincidencia de agenda. Fue la causa principal y el mayor símbolo de la gira presidencial por la región. No obstante, el balance en la arena bilateral demuestra que los gestos protocolares tienen un límite práctico: el encuentro posterior con Javier Milei en Santiago concluyó sin avances sobre la esperada derogación del controvertido decreto argentino 457, además de otras incendiarias declaraciones trasandinas, lo que obliga a mantener la prudencia y la firmeza en la defensa de nuestro territorio austral.

Sin embargo, para los habitantes de Magallanes, la soberanía no solo se defiende con ejercicios navales y declaraciones. Se ejerce habitando el territorio, resolviendo la crisis del transporte público y asegurando financiamiento para proyectos estratégicos. Es aquí donde el balance regional se torna agridulce. Tras seis meses de instalación del nuevo gobierno, la región sigue esperando anuncios y certezas sobre las prioridades de inversión pública del Ejecutivo central.

La actitud sincera de escucha que demostró el Presidente es valorada por la máxima autoridad regional, pero urge pasar de la retórica a la acción. Magallanes demanda convenios de programación respetados por los ministerios, licitaciones plurianuales, un marco presupuestario cerrado para estos cuatro años y que no se juegue con la ilusión de proyectos habitacionales sin sustento presupuestario.

La riqueza del país se genera en las regiones y no en la capital, un mensaje que el gobernador le transmitió francamente al Jefe de Estado. Por ello, de cara a una futura y necesaria segunda visita presidencial por la zona -que ojalá recorra comunas fuera de la capital regional-, la expectativa local ya no se conformará con bitácoras vacías. Como bien sentenció el gobernador Flies al contrastar este viaje con los anuncios realizados en Los Lagos o Aysén, para la próxima visita se espera que el Mandatario no venga solo a inspeccionar lo existente, sino que nos diga qué quiere el gobierno en la región de Magallanes.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest