El alma autoconstruida del barrio 18 de Septiembre
La celebración de los 70 años del popular barrio 18 de Septiembre no es una efeméride cualquiera para Punta Arenas. Es la consagración de una de las epopeyas comunitarias de mayor significancia y admiración en nuestra historia regional.
Siete décadas después de que se colocaran los primeros cimientos, la vibrante programación de festejos culturales, folclóricos y comunitarios que congregará a sus diversas organizaciones representa un merecido homenaje a la memoria y al esfuerzo de sus propios habitantes.
Para comprender el valor identitario de este icónico sector, basta con escuchar las orgullosas palabras de Luisa Quesada, presidenta del Comité Pro Adelanto Barrio 18, al recordar que esta populosa zona se levantó sobre la base de la autoconstrucción vecinal, es decir, viviendas levantadas con las propias manos de las familias, “donde nadie andaba pidiendo llave”, y un pavimento urbano que fue el fruto directo del sudor y el empuje de los vecinos.
Este carácter indómito, forjado en el trabajo colectivo y la resiliencia frente a las adversidades climáticas, define el orgullo de habitar este barrio, que día a día sigue creciendo.
El nutrido calendario de festejos -que arranca este sábado en el bandejón de Avenida Salvador Allende con José Martínez de Aldunate, e incluye folklore, juegos tradicionales y la elección de la mejor empanada- da cuenta de una comunidad unida y consciente de sus tradiciones.
Sin embargo, la impronta del barrio va más allá de lo festivo. Eventos como la elección de la “Embajadora del Barrio 18” destacan por poseer un profundo sentido de solidaridad activa, destinando parte de los fondos recaudados a complementar las canastas de alimentos y las actividades de apoyo que desarrolla el comité para las familias que lo necesitan. Es esta ayuda mutua, manifestada también en hitos emblemáticos como el gran “cuecazo” frente a la Octava Compañía de Bomberos este domingo o el desfile del 27 de septiembre, la que mantiene vivo el tejido social que hace fuerte a este sector.
En este nuevo aniversario, resulta imperativo mirar hacia el futuro con la misma determinación. El acelerado crecimiento de la zona ha reactivado a la dirigencia y a los vecinos, quienes se han organizado y realizado diferentes proyectos como el Barrio Comercial 18 de Septiembre.
Si bien la actual directiva ha planteado el anhelo de convertir al sector en una comuna, este anhelo, aunque legítimo, puede ser ambicioso en estos momentos. Más allá de esta aspiración, cabe esperar que siga existiendo organización y solidaridad en este barrio, además de apoyo estatal para hermosear sus calles, veredas y plazas y para hacer de éstas un lugar seguro y tranquilo. Sus habitantes y la dirigencia han probado su capacidad de autogestión y empuje y merecen vivir en paz y en un entorno amable.




