Bid ve viable una Zona Franca de servicios, pero advierte que se requiere modificar la ley
El Banco Interamericano de Desarrollo (Bid), a través de su división Bid Invest, comenzó una consultoría para analizar la factibilidad de ampliar el recinto de la Zona Franca de Magallanes hacia el sector servicios, una idea que el gobernador Jorge Flies ha planteado en reiteradas ocasiones. El estudio, presentado en la anterior semana ante actores locales, tomó como referencia los modelos de zonas francas de servicios de Costa Rica y Uruguay para diseñar una propuesta compatible con la realidad chilena.
La presentación estuvo a cargo de Christian Parra, del Equipo de Cambio Climático de la División de Servicios de Asesoría de Bid Invest, y de Blanca Torrico, de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del Bid en Santiago. Ambos expusieron a la Zona Franca como un polo de empleo, crecimiento y productividad para la región, y presentaron los primeros resultados y recomendaciones del trabajo.
Según explicaron los consultores, la evaluación de viabilidad económica realizada hasta ahora muestra que es factible avanzar hacia una Zona Franca de servicios, y que existen sectores con potencial de desarrollo. Sin embargo, advirtieron que el marco jurídico actual no permite la ampliación directa hacia los servicios, por lo que el proyecto requerirá una modificación legal que deberá tramitarse en paralelo al proceso de definición del modelo.
Entre los principales hallazgos y recomendaciones que el equipo del Bid transmitió a la comunidad regional destacan que no existe una mirada única sobre el proyecto, por lo que se requiere un proceso de socialización antes de definir estrategias de largo plazo. Se necesita acompañar la iniciativa con una modificación normativa, dado que el marco actual no habilita la ampliación de servicios. Precisan que el éxito de esto dependerá de la disponibilidad de talento calificado para proveer servicios asociados
Los consultores explicaron que, al revisar experiencias como la de Uruguay, un elemento común es la existencia de una gobernanza clara y una intencionalidad de desarrollo, con alineación entre las políticas públicas y las autoridades locales y nacionales. Este marco institucional, señalaron, es lo que permite consolidar a la Zona Franca como un verdadero instrumento de política pública para impulsar el crecimiento económico regional.
Cronograma
El pasado viernes 4 de septiembre comenzó a correr el reloj de cuenta atrás para los más de 40 integrantes de la Mesa de Zona Franca, quienes en enero próximo deberán entregar su propuesta de recinto franco a la región.
El trabajo de esta instancia comenzará durante la tercera semana de septiembre, instancia en la que se reforzará el proceso iniciado con su constitución y se definirá la metodología de trabajo. Luego, durante la tercera semana de octubre, se espera recoger las propuestas y diagnósticos de los integrantes para comenzar a construir la visión de la Zona Franca del futuro. En la segunda semana de noviembre se desarrollará un trabajo de diseño y elaboración de propuestas, mientras que en la primera semana de diciembre se realizará la evaluación y priorización de las iniciativas, etapa en la que, según se recalcó, será fundamental definir cuáles de las alternativas exploradas tendrán mayor relevancia para el futuro del recinto.
El jefe de la División de Fomento e Industria y administrador regional, Pedro Ossandón Solar, adelantó que en la mesa se tratará cómo incorporar la industria de servicios tecnológicos y logísticos, para convertir al recinto en un “hub”, palabra en inglés que significa punto central de conexión que une varios elementos o dispositivos para compartir datos, recursos o servicios.
Los temas a tratar
Vincular este recinto a los procesos de transición energética, hidrógeno verde y sus derivados; identificar ajustes normativos, regulatorios y de otra índole son algunas de las conversaciones que deberán darse en este espacio, todo con el objeto de hacer de Zona Franca un espacio “moderno, competitivo y sostenible”.
Dentro del imaginario planteado por Ossandón, con el trabajo que se realice en esta mesa se podrían dar luces para impulsar la ansiada y esquiva diversificación productiva de la región. Infraestructura, inversión y el modelo concesional complementario serán los primeros temas a zanjar por este comité. De ahí pasarán a trabajar en cómo incorporar la industria de los servicios. Aquí ya la cosa se pone más seria, ya que la intención del gobierno regional es que todo esto dialogue con varios términos muy acuñados a nivel internacional, como lo son la eficiencia energética, descarbonización, economía circular y otras ideas que buscan hacer que esta instalación aporte la menor cantidad de desechos y contaminantes posible.
“No hay nada más útil que una Zona Franca como plataforma de logística, de comercio y de servicios”, prosiguió Ossandón en su presentación ante el comité, en donde explicó que la Zona Franca debe considerar el potencial portuario que tiene Punta Arenas como una ciudad ubicada en medio del estrecho de Magallanes, punto que, con los problemas de sequía en Panamá, hacen que este paso bioceánico recobre la operatividad perdida con la inauguración del canal de Panamá en 1914.
El cuarto punto a tratar por la mesa será la modernización, digitalización, innovación y servicios. La idea es que tanto los procesos aduaneros como impositivos sean digitalizados.




