Con acto cultural conmemoran el Golpe de Estado frente al Sitio de Memoria Colón 636
Más de un centenar de personas se congregó este viernes 11 de septiembre en la Plaza de los Derechos Humanos de Punta Arenas para conmemorar un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1973, en un acto marcado especialmente por la participación de numerosos jóvenes, que acompañaron los testimonios de quienes vivieron la represión y se sumaron al llamado a mantener viva la memoria.
La ceremonia, organizada por la Corporación Sitio de Memoria Colón 636 junto a organizaciones de Derechos Humanos de Magallanes e instituciones y artistas colaboradores, se desarrolló frente al inmueble de Avenida Colón 636, antiguo centro de detención y tortura, concebido como un espacio de encuentro entre distintas generaciones.
La presidenta de la Corporación, Magda Ruiz Méndez, destacó el significado de la alta convocatoria y de la presencia juvenil en un lugar que fue escenario de graves violaciones a los derechos humanos. “Nos emociona profundamente ver que más de un centenar de personas se reúne hoy aquí y, especialmente, ver a tantos jóvenes. Eso nos demuestra que la memoria no termina con quienes vivimos estos hechos; se transmite y encuentra nuevas voces que la mantienen viva. Este sitio tiene precisamente esa responsabilidad: recordar, educar y abrir un espacio para que las nuevas generaciones conozcan nuestra historia”, señaló.
Uno de los momentos centrales fueron los testimonios de Sergio Reyes y Manuel Aguilante, quienes compartieron sus experiencias y recuerdos de aquellos años, poniendo rostro y voz a una historia que continúa interpelando al presente. El acto incorporó, además, distintas expresiones artísticas -una intervención teatral, poesía y música- , entendiendo el arte como una herramienta para transmitir memoria y contribuir a una cultura de respeto a los derechos humanos.
Otro de los momentos más simbólicos de la jornada fue la instalación “Mil grullas por la Memoria”, elaborada como un gesto colectivo de recuerdo, esperanza y compromiso con las nuevas generaciones. Cada grulla representa la voluntad de que las historias de quienes fueron víctimas de la represión política no sean olvidadas.




