“No voy a decir, como Julio Iglesias, que le voy a poner Chile a un hijo, pero Santiago le podría llamar”.
- En conversación con El Magallanes, previo a su concierto en Punta Arenas, el artista habló sobre su “matrimonio” con Chile, país que define como fundamental dentro de su carrera. Es la tercera vez que el hispano pisa suelo puntarenense.
Marcos Sepúlveda Loyola
¿Cómo nace un cantante? ¿Se nace o se hace? ¿Cuánto pesan los sueños y anhelos de la familia en que un joven de 20 años, de una ciudad de 200 mil habitantes como Vitoria, emplazada en el corazón del País Vasco y en un contexto como lo era vivir en esa zona hace más de dos décadas, con ETA aún activo, decida ser cantante y no ingeniero, médico u abogado como el resto de sus compañeros de colegio? Alejandro Martínez de Ubago Rodríguez, conocido internacionalmente como Alex Ubago, insiste en que la música la lleva desde la cuna. Gran parte de su familia por parte materna eran músicos; su madre, aunque no se dedicó al canto, siempre se le veía tararear por la casa. Creció rodeado de instrumentos y, ya siendo un adolescente, o un chaval, como dirían los españoles, comenzó a componer canciones junto a su amigo Pedro.
Una mezcla de cosas fortuitas o casualidades le llevaron a pegar en la radio con su primer disco, ¿Qué pides tú?, tema que es sandía calada en la programación de las radios de frecuencia modulada. “No sé, de fortuna o de casualidades, para que yo terminara conociendo a la persona que hoy, 25 años después, es mi mánager y que fue la primera persona que creyó en mí, que escuchó una demo mía con unas cuantas canciones propias que grabé siendo muy jovencito, con 17-18 años”, recuerda.
El hispano se encuentra celebrando los 25 años de “¿Qué pides tú?”, su álbum debut, un trabajo que vendió alrededor de 1,5 millones de copias en todo el mundo y que marcó el comienzo de una carrera que rápidamente alcanzó proyección internacional. Antofagasta, Iquique, Arica, Temuco, Osorno y Valdivia serán las otras ciudades en las que cantará.
“Bastante ilusionado con esta gira”, reconoce de inmediato el cantante español Alex Ubago, al hablar de su próxima gira, en donde se reencontrará con sus fanáticas magallánicas el próximo 20 de octubre en el gimnasio de la Confederación Deportiva.
Es la tercera vez que visita Punta Arenas. En 2024 se presentó en el Hotel Casino Dreams con gran éxito.
“Chile es un país que recorremos a fondo, porque es uno de los países más importantes para mí en mi carrera, de los países que más alegrías me ha dado y donde la gente es súper cariñosa y súper fiel a mi música”, señala.
– ¿Por qué Chile ha sido tan fundamental en su carrera?
– “No voy a decir, como Julio Iglesias, que le voy a poner Chile a un hijo, pero Santiago le podría llamar. Para mí Chile es un país importantísimo en mi carrera, pero esto es un hecho objetivo, es un dato objetivo, en el sentido de que yo miro, por ejemplo, ahora en las plataformas digitales o en las redes sociales, que podemos medir las estadísticas y yo veo que Chile es uno de los países principales de donde más gente me escucha y lo veo en mis conciertos todos y, bueno, es un país que siempre me ha dado mucho cariño a mí y a mi música (…) Ya lo mío con Chile ya no es affaire, esto ya es un matrimonio, ya son bastantes años, más de 20 años. Yendo siempre para todas mis giras, lanzamientos de discos, son decenas de veces las que he visitado Chile”.
Ubago responde a todo con mucha calma, y eso que lleva un día maratoniano de entrevistas en diferentes radios y todavía le quedan un par más. Antes de conversar con El Magallanes había estado en vivo con Radio Sago de Osorno y después seguía con un canal regional de Valdivia. 25 años de trayectoria, proyectos futuros y algo de política fueron los tópicos tratados con el artista de origen vasco.
No se arrepiente de nada. “He cometido muchos errores en mi vida personal y en mi carrera, seguro. Pero también, no sé, siento que todo lo que yo he vivido y las decisiones que he ido tomando a lo largo de mi vida y algunas decisiones que también habrán tomado por mí son las que me han traído hasta aquí”, señala, al hacer una retrospectiva de sus 25 años de trayectoria como cantante.
No se define como una persona de análisis, sino un obsesivo por el porvenir. Eso de clavarse en el pasado no va con él. Reconoce que en varios puntos de su vida pudo haber hecho las cosas distintas, pero agrega que todo lo que él es y ha sido está marcado por la autenticidad. “Siempre ha habido mucha verdad, ¿no? O sea, verdad en el sentido de que lo que yo he plasmado en un disco siempre ha sido Alex. O sea, mis canciones, mi manera de acercarme a ellas, mi manera de verlas”.
Probar nuevos sonidos e influencias musicales está dentro de lo que pretende perseguir a futuro.
— ¿Te has visto tentado a experimentar con ritmos más urbanos, como lo han hecho otros artistas iberoamericanos?
— “Sí, a ver, sí que me he visto tentado y yo creo que todos en algún momento lo estamos, ¿no? Porque cuando la industria tiene un estilo como es el urbano, por decirlo de una manera general, que está teniendo tanto impacto en el público y que se convierte en un estilo que está en tendencia, pues evidentemente yo creo que muchos artistas, no sé si todos, pero muchos, en algún momento nos hacemos la pregunta de si tirar hacia ahí.
Yo, de hecho, me lo he planteado alguna vez e incluso he hecho algún experimento, dejémoslo ahí, ¿no? Tengo, por ejemplo, una canción que se llama “Si tú te vas”, con Mike “Bahía, una colaboración que es una canción que tiene un poco esa tendencia. No digo la palabra reggaetón con cuidado, porque no lo considero un reggaetón, o sea, “Si tú te vas” es una canción de pop, pero que está construida sobre una base rítmica más urbana.
Tengo cosas que se salen un poco y donde he hecho pruebas, experimentos y, además, lo he hecho también con verdad y con el convencimiento de que es algo que ha surgido así, de que no se ha hecho tampoco por una cuestión comercial, sino porque también abro los oídos a otras influencias y otras cosas que escucho y que me gustan”.
A pesar de todos estos coqueteos con los sonidos más urbanos, se siente más cómodo con la balada pop y la música romántica.
— ¿Cómo se lidia con la fama? Me imagino que el salto de ser un completo desconocido a tener que estar expuesto al escrutinio de los periodistas debe ser difícil de llevar adelante.
“Trato de vivirlo con la mayor, no sé si decir normalidad o naturalidad posible, dentro de que evidentemente el tema de la fama es algo que condiciona en parte tu vida y es algo que al principio, sobre todo, puede resultar un poco extraño.
Siempre he intentado que la fama no me cambie, mi esencia, lo que yo soy, las cosas importantes. Intento ser amable con mis fans, con la gente que de repente se me acerca por la calle, porque, bueno, considero que al final, bueno, pues me debo a mi público, ¿no? Y no sé, tampoco tengo la sensación yo de vivir acosado por nadie, ¿no? Es verdad que a veces hay ciertas situaciones que son un poco particulares, ¿no? Cuando sales a la calle o según qué momentos, pero no sé, intento vivirlo con normalidad. Y, bueno, quizá en algún momento, siendo más joven, me ha podido afectar en algún momento de manera negativa, pues quizá en algún momento.
También creo que es importante, siempre lo he dicho, la gente que tienes alrededor, tu entorno a todos los niveles (…)Es importante también cómo te trata esa gente, el trato que tienes con esa gente, que te digan las cosas, aunque a veces sean las cosas que no quieres escuchar, que también, de alguna manera, te ayuden a tener los pies en el suelo para que, pues no sé, para que quizá el ego no te juegue una mala pasada”.
Viña del Mar
— ¿Le gustaría celebrar estos 25 años sobre el escenario de la Quinta Vergara?
— “Me hacéis mucho esa pregunta y siempre les digo lo mismo, que yo estaría encantadísimo de volver a Viña. Esa puerta, o sea, por mi parte, estoy abiertísimo a ese ofrecimiento, que si llegara en algún momento”.
— ¿Para los artistas iberoamericanos sigue siendo Viña del Mar una plataforma tan importante como lo fue cuando usted estuvo hace casi dos décadas?
— “Sí que lo es, sí. Yo, cuando fui a Viña, para mí marcó un antes y un después en mi carrera en Chile. Yo lo noté, lo sentí así, lo sentí así en las calles en Chile, lo sentí en general en toda Latinoamérica, te diría que es un festival que tiene una repercusión muy grande a nivel latinoamericano, no solo en Chile.
Y en mi caso particular, además, cuando estuve en Viña me invitaron como jurado. Entonces estuve toda la semana en el festival como jurado y luego, además, tuve mi actuación en un día en concreto. Pero eso me permitió vivir el festival como mucho más de cerca y mucho más en profundidad (…) La verdad, una experiencia, una oportunidad que en mi caso particular marcó un antes y un después, y es cierto que es un festival que es muy importante para cualquier artista y que, además, es un escenario que nos da mucho respeto”.




