Necrológicas

– Francisco del Carmen Escobar Godoy

– Alfonso Oviedo Silva

Los anunciados nuevos centros de residuos de la región aún no se concretan

Informe cataloga gestión de la basura en Magallanes como “crítica extrema” y es la peor a nivel nacional

Lunes 21 de Septiembre del 2026

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  • – La región obtuvo 90,5 puntos de un máximo de 100 y quedó en categoría crítica extrema, mientras sus seis sitios de disposición final operan al margen de la normativa vigente.

Ya lo dijo el expresidente Ramón Barros Luco, al hablar de los dos tipos de problemas que aquejan a los chilenos: los que no tienen solución y los que se arreglan solos. Dicha frase, acuñada hace más de un siglo, sigue teniendo un correlato en la actualidad. Uno de estos problemas sin solución es la gestión de residuos sólidos en Magallanes

Aquí la clase política ha fallado. Durante más de una década, desde el Gobierno Regional de Magallanes han intentado llevar a cabo la creación del Centro de Gestión de Residuos Magallanes y otro en Tierra del Fuego. Ambos cuentan con resolución de calificación ambiental hace tres años y, según el cronograma original, esto ya debería estar inaugurado.

En 2024, Flies, en conversación con La Prensa Austral, puso 2025 como el año para licitar y construir el centro que prestará servicios a la provincia de Magallanes, pero con el correr del tiempo se postergó a 2027.

En Punta Arenas, el principal escollo estuvo en la etapa de diseño, ejecutada por la Unión Temporal de Proveedores entre las empresas Idom S.A. e Ingam Ltda., contrato que tuvo que ser finiquitado, tras años de suspensión, por el Gobierno Regional, traspasando el año pasado la responsabilidad de realizar esto a la Municipalidad de Punta Arenas.

El trabajo de la Unión Temporal de Proveedores se entrampó por la falta de antecedentes hidrogeológicos validados, necesarios para avanzar en la ingeniería de detalle. Hace un par de semanas, el seremi de Medio Ambiente, Gonzalo Rossenfeld, anunció que esto se llamará prontamente a licitación para consultoría. Con estos márgenes de tiempo, 2027 parece ser nuevamente una fecha postergable.

Mientras se soluciona toda esta maraña burocrática, la Municipalidad de Punta Arenas ha tenido que declarar desiertas dos licitaciones para operar el Vertedero Leñadura, ambas por superar el monto establecido, cuestión que inyecta incertidumbre debido a que el contrato actual, operado por Consorcio de Ingeniería Hollemberg SpA, termina el 31 de diciembre de este año.

Ya el alcalde ha anunciado que realizarán una licitación de operación más corta y que deberán buscar una solución a otros problemas, como lo es el aumento del precio de áridos, material destinado a tapar las celdas. A todo esto se suma que actualmente Leñadura se encuentra próximo a alcanzar su capacidad máxima.

La situación de Punta Arenas grafica, en parte, los datos arrojados en el último diagnóstico levantado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administración (Subdere) a nivel nacional, en donde Magallanes aparece clasificado como “crítica extrema”, encabezando el ranking a nivel país. Esta información ya fue socializada con los equipos del Gobierno Regional de Magallanes y los distintos administradores municipales de la región.

Crítica extrema

La región en este informe obtiene un Indice de Complejidad Territorial (ICT) de 90,5/100 puntos. Este indicador cuantifica la severidad estructural de la gestión de residuos. Un puntaje elevado denota una situación de emergencia sanitaria o de infraestructura. Esta categoría también es compartida con la Región de Los Ríos. De las 16 regiones, sólo tres presentan condiciones favorables en materia de residuos.

Aunque la región cuenta con 166 mil 537 habitantes residentes (93% urbana/7% rural), la presión turística alcanza un 105%, elevando la población atendida a 337 mil 563 personas. Esto genera una producción anual de 122.025 toneladas de residuos por año, traducido en un kilo de basura por habitante al día. Magallanes registra la mayor presión turística del país sobre la gestión de residuos domiciliarios.

Pese a que la cobertura del servicio de recolección alcanza el 99,0%, ninguno de los residuos generados se dispone en condiciones adecuadas. Los seis sitios de disposición final regionales operan al margen de la normativa del DS N°189 del Ministerio de Salud.

Magallanes registra la mayor tasa de valorización regional del país, con un 4,4% (frente al 2,2% promedio nacional). Este indicador representa el porcentaje de residuos generados que son desviados de la disposición final mediante procesos de reciclaje, compostaje, plantas de tratamiento o esquemas de economía circular.

Retirar la basura tiene un costo anual promedio por habitante de $49 mil 959, de los cuales sólo un 49% es cubierto por fondos municipales. Existe un 34% de morosidad. La región tiene el segundo costo más alto del país, sólo superado por Aysén.

Según el Plan de Infraestructura Crítica para la Gestión de Residuos Sólidos Municipales 2026-2032, la idea es que de aquí a seis años más el indicador de complejidad territorial se reduzca en 62 puntos porcentuales, bajando de crítica extrema a moderada. En dicho plan se encuentra considerado el relleno sanitario de Natales, también entrampado por una maraña burocrática, Punta Arenas y regularizar los otros seis sitios fuera de norma. El plan contempla una inversión de $22 mil millones.

¿En qué están los otros Centros de Gestión de Residuos?

Otro cuento sin acabar es la situación del Relleno Sanitario de Puerto Natales. Han pasado tres administraciones municipales y aún no puede entrar en operación debido a una serie de problemas de permisología, mientras que el vertedero de la capital provincial en los últimos cuatro años ha registrado innumerables incendios que, en varias ocasiones, han significado la activación de fondos de emergencia por parte de la Delegación Presidencial.

En conversación con La Prensa Austral, el jefe de la Unidad Regional Subdere, Javier Labrín, explica que, tras esto, se determinó colaborar con el municipio en la construcción del Plan de Gestión de este recinto, el cual será desarrollado por la Universidad de La Frontera, que tiene un convenio suscrito con la Subdere a nivel nacional para contribuir a mitigar los problemas existentes en la gestión de residuos. Esto fue oficializado durante la semana recién pasada. Este plan sería finalizado en un año más y contempla cinco etapas de trabajo que van desde el diagnóstico hasta fijar metas de cómo cumplir con la ley de Rep.

Labrín añade que, a través de fondos de la Subsecretaría, la administración de Ana Mayorga podrá construir el cierre perimetral de las piscinas decantadoras y realizar obras de contención en el vertedero. La primera tendrá un plazo de 90 días y cuesta $287 millones, mientras que la segunda se extenderá por seis meses. “Y eso es algo que ya está adjudicado y que está a las puertas de poder iniciarse el trabajo. Entonces, teniendo esos requisitos cumplidos, la municipalidad ya se acerca cada vez más a activar la operación de este Centro Integral de Gestión de Residuos”, explica Labrín.

Al cumplir con el cierre perimetral de la piscina decantadora podría subsanar una de las observaciones realizadas por la seremi de Salud.

Tierra del Fuego

Uno que podría bajar en los próximos meses a votación del Consejo Regional sería el Centro de Gestión de Residuos Sólidos de Tierra del Fuego, el cual obtuvo su Recomendación Satisfactoria, en su etapa de diseño, tras el análisis del Ministerio de Desarrollo Social. Este costaría $29 mil millones y sería financiado con recursos del Plan Especial de Zonas Extremas. 

“Es un proyecto de gran envergadura, que no solamente beneficia a Porvenir, sino también a Primavera y Timaukel, y que permitirá enfrentar con una mirada de largo plazo uno de los desafíos ambientales más importantes de nuestra provincia”, señaló el alcalde de Porvenir José Gabriel Parada.

La ejecución considera instalaciones e infraestructura para la gestión de residuos, además de vehículos, equipos y equipamiento necesarios para el funcionamiento integral del sistema, desde la generación hasta la disposición final.

El futuro sistema contempla recepción, manejo, tratamiento, valorización y disposición final de residuos sólidos domiciliarios, además de residuos sólidos industriales asimilables a domiciliarios.

Las proyecciones indican que hacia 2050 el sistema podría gestionar cerca de 21.400 toneladas anuales. Además de la disposición final, el complejo incorporará procesos que permitan recuperar y valorizar materiales mediante reciclaje y reutilización cuando las condiciones lo hagan viable.

La iniciativa contempla una duración de 47 meses y una población beneficiaria directa estimada en 9.827 personas.

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