Necrológicas
La pieza perteneció a Luis Pardo Villalón y su familia la conservó durante generaciones

Familia del piloto Pardo dona al Museo Naval la cámara fotográfica del héroe en el rescate de Shackleton

Miércoles 23 de Septiembre del 2026

Compartir esta noticia
0
Visitas

Una cámara fotográfica que perteneció al piloto Luis Pardo Villalón -el marino chileno que en 1916 rescató a los 22 tripulantes de la expedición de Sir Ernest Shackleton varados en la Antártica- fue donada por su familia al Museo Naval y Marítimo de Punta Arenas, en una ceremonia realizada este martes. La pieza, que durante generaciones permaneció bajo el cuidado de los descendientes del héroe, se incorpora así al patrimonio de la institución.

El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Juan Soto, quien encabezó el acto, destacó el valor simbólico del objeto. “Una cámara es un instrumento destinado a conservar instantes, a detener por un momento el paso del tiempo y convertirlo en memoria. Resulta profundamente simbólico que un objeto concebido para preservar imágenes pase ahora a formar parte de este museo, cuya misión es también preservar recuerdos”, señaló. La autoridad naval planteó que piezas como esta permiten a las nuevas generaciones acercarse “no solamente al héroe, sino también al hombre”.

La entrega, realizada por el bisnieto Fernando Pardo Lavandero, tuvo, además, un profundo significado por el lugar en que se hizo. El museo ocupa las dependencias del antiguo Apostadero Naval de Magallanes, el mismo edificio desde el cual, en 1916, se organizó la misión de rescate. Fue desde Punta Arenas que zarpó la escampavía Yelcho el 25 de agosto de ese año -un pequeño buque sin calefacción ni alumbrado eléctrico- , al mando del entonces piloto segundo Luis Pardo Villalón y una reducida tripulación de voluntarios. Cinco días después, el 30 de agosto, alcanzaron Isla Elefante y rescataron con vida a los 22 hombres de la expedición británica, sin que se registrara una sola pérdida humana.

“Resulta profundamente significativo que, 110 años después de aquella navegación, una pertenencia suya vuelva a quedar bajo custodia en estos mismos espacios históricos”, planteó el contraalmirante Soto, quien describió el hecho como “un cierre de ciclo”: desde esta ciudad partió Pardo hacia uno de los capítulos fundamentales de la historia antártica, y a ella regresó la Yelcho con los sobrevivientes.

En representación de la Fundación Piloto Pardo, su vicepresidente y presidente de la Liga Marítima de Chile, contraalmirante Edmundo González Robles, agradeció a la familia por el gesto y relevó el valor de la pieza. Recordó que la fundación conserva en sus archivos numerosos registros fotográficos tomados por Pardo, tanto del rescate como de su vida posterior como cónsul de Chile en Liverpool, Inglaterra, los que -adelantó- serán donados a la Armada en el futuro. La Cámara, dijo, se suma a otras pertenencias del piloto que ya resguarda el museo, como su espada.

González subrayó, además, la dimensión soberana de la gesta. “La hazaña del piloto Pardo es el primer acto oficial de Chile sobre el territorio antártico, que posteriormente fue reclamado como tal”, planteó, vinculando aquel episodio de 1916 con las aspiraciones antárticas del país. En esa línea, la Fundación y la Liga Marítima hicieron un llamado a la familia y a la comunidad a colaborar en la búsqueda de la medalla al valor que la Liga Marítima entregó a Pardo en 1917 -la primera condecoración de ese tipo otorgada por la institución, que se sigue entregando hasta hoy- , con la esperanza de que algún día también repose en el museo.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest