Angiógrafo del Hospital Clínico falló tras corte de luz y obligó a reprogramar procedimientos
El angiógrafo del Hospital Clínico de Magallanes (HCM), el equipo con que se tratan infartos y otras urgencias cardiovasculares, quedó fuera de servicio tras la falla eléctrica que provocó cortes intermitentes de energía en el recinto sanitario este martes, según pudo establecer La Prensa Austral. Ante la consulta de este medio, el hospital confirmó que ayer el angiógrafo presentó una falla y que debieron reprogramarse dos procedimientos que estaban planificados.
“Hasta el momento no hemos tenido pacientes de urgencia”, señaló el HCM, que informó que hoy llega el equipo técnico “a efectuar la reparación correspondiente”. El hospital no precisó la causa de la falla. Según pudo establecer este medio, el equipo ya venía presentando problemas y dejó de funcionar con los cortes de energía, y la visita técnica coincide con una mantención que estaba agendada antes de la contingencia.
Ninguno de los dos comunicados que el hospital difundió sobre la contingencia menciona el angiógrafo. En el primero, emitido el martes por la noche, la dirección informó que “en el marco de trabajos de mantenimiento preventivo, se registró un fallo en las líneas de transmisión eléctrica, lo que provocó cortes de energía intermitentes en el recinto hospitalario”, y que el hospital estaba operando con generadores. En el segundo comunicado de ayer, señaló que la empresa mantenedora finalizó los trabajos correctivos en su red de media tensión y que la atención abierta, cerrada y de urgencias “se mantiene con total normalidad”.
Un reemplazo que no llega
El angiógrafo, un modelo Allura FD20, funciona en la Unidad de Hemodinamia y se usa para tratar infartos cardiacos, prevenir accidentes cerebrovasculares hemorrágicos y atender enfermedades oclusivas de las arterias. En agosto de 2025, el Consejo Regional aprobó más de $3 mil millones para reemplazarlo. “Esta es una máquina de las de más alta complejidad que tiene el Hospital Clínico”, dijo entonces el gobernador Jorge Flies.
Pero la compra del nuevo equipo se frustró a mediados de año. El Servicio de Salud Magallanes licitó la reposición con un presupuesto de $3.013 millones. Cinco empresas asistieron a la visita a terreno en abril, entre ellas Siemens, GE Healthcare y Philips, pero sólo Philips Chilena presentó una oferta, por $2.889 millones. El 7 de julio, el servicio declaró desierta la licitación mediante la Resolución Exenta N°3.498, firmada por su director subrogante, Ricardo Contreras Faúndez.
El motivo, según el acta de la comisión evaluadora, fue que el archivo con la carta Gantt de las obras, un documento obligatorio de la propuesta, no se pudo abrir: “la descarga presenta error que impide acceder a todo el contenido de esta”. Sin poder verificar ese requisito, la comisión rechazó la única oferta.
Mientras tanto, el hospital adjudicó este año por $12,4 millones un contrato de seis meses para la mantención preventiva y correctiva del equipo actual. Desde abril, en Punta Arenas opera también un angiógrafo en la Clínica RedSalud Magallanes, que anunció que atendería a pacientes de isapre y de Fonasa en coordinación con el Hospital Clínico.




