En su querido Porvenir, ciudad donde logró importantes conquistas vecinales, falleció Pedro Torres Villarroel
En su amado Porvenir falleció hace algunos días el antiguo y activo exdirigente vecinal Pedro Torres Villarroel, quien comenzó su dilatada trayectoria en las juntas de vecinos y luego en la Unión Comunal de esta ciudad en los años 80 del siglo pasado, en búsqueda de mejorar las condiciones de vida de los distintos sectores poblacionales y barrios que ameritaban intervención en esta austral comuna. Logró el mejoramiento de viviendas sociales, obtención de subsidios de gas y agua potable y construcción de sedes vecinales.
Luchó por la Ley Navarino
Durante su gestión, junto a otros destacados directivos de la sociedad civil e institucional de la capital fueguina, como René Regueiro, Teodoro Valdebenito, Sandra Allendes, Zunilda Mansilla y René Timoni, le tocó luchar junto a la entonces gobernadora Sylvia Vera Pérez, para que en esos años se extendiera la Ley Navarino a las comunas de Porvenir y Primavera. Cabe recordar que este cuerpo legal de incentivo a las industrias y el poblamiento, primero existió sólo en los territorios de Timaukel, en la isla grande, y Navarino en la hoy Provincia Antártica.
En otras tareas que le correspondió al frente de la Unión Comunal de Porvenir, Torres Villarroel consiguió que se ejecutara con fondos del gobierno regional la remodelación de la sede de la junta vecinal N°1, se hicieran mejoras en otras unidades vecinales y se construyera una moderna sede para la Unión Comunal. Además, cuando presidió la junta de vecinos N°8, se realizaron obras de mejoramiento de viviendas y se creó una moderna casa sede para ese populoso sector.
Detenido en isla Dawson
En la vida de Pedro Torres se cuenta un origen humilde y su entrada al mundo del trabajo desde muy joven, su ingreso al Partido Socialista de Chile y una vasta tarea en la política. Viajó a Puerto Natales por temas laborales, donde lo sorprendió el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y fue detenido por miembros del Ejército. Fue la época dura, donde la dictadura lo relegó junto a otros magallánicos a isla Dawson, en un área separada de los detenidos nacionales en el mismo confinamiento.
“En dictadura no se conocieron juicios, por eso esperamos que ahora sí los haya y llegue la justicia para todos los ejecutados, relegados y torturados en Tierra del Fuego, aunque muchos crean todavía que se puede seguir tapando el sol con un dedo”, decía Torres en las páginas de este diario en diciembre de 2005.
Así recordaba con dolor los vejámenes sufridos en el campo de concentración insular, lamentando que quienes gobernaban en democracia poco hacían para compensar a los detenidos, torturados y menos por los desaparecidos. En sus últimos años, antes de jubilarse y ya alejado de las dirigencias sociales, Torres trabajó como no docente en el Liceo Hernando de Magallanes de Porvenir.




