Más puntualidad
Con la llegada de la Navidad mucha gente se complica porque no sabe qué regalar. En el caso de la delegada regional presidencial, Ericka Farías, es muy fácil, porque muchos quisieran regalarle un buen reloj para que la puntualidad empiece a ser lo suyo. Ya suman varias ceremonias oficiales donde la investidura del cargo obliga a esperarla para comenzar, pero los minutos pasan y nada.
Del alcalde Radonich ni hablar, porque aunque ha mejorado sus tiempos, suele infiltrarse entre las autoridades para pasar “piola” cuando llega atrasado a un evento.
“La falta de puntualidad es el ladrón del tiempo”, (Oscar Wilde).




