Sokol – Liceo: la historia del clásico que definió al campeón hace medio siglo
Sokol – Liceo era en los ‘60 uno de lo grandes clásicos del básquetbol local, donde se enfrentaban dos de los mejores planteles para la época y que por lo general definían campeonatos.
Siempre eran grandes duelos que se vivían con mucha anticipación, lo que creaba un ambiente propicio para que se llenaran las tribunas del antiguo gimnasio de la Confederación Deportiva de Magallanes cada vez que actuaban ambas instituciones.
Dos de esos grandes duelos sucedió en la temporada 1969 del básquetbol local, enfrentándose en dos oportunidades y repartiéndose las victorias, pero con sabor más dulce para Sokol que logró titularse campeón nuevamente despues de ocho años.
El primer duelo fue en julio de ese año y “La Prensa Austral” comentaba los detalles del encuentro: “tal como lo preveíamos aconteció. El gimnasio de la Confederación Deportiva vistió sus mejores galas”.
GRAN ATRACCION
“El partido Sokol – Liceo había despertado tanta atracción, tanto se había escrito y comentado al respecto que nuestro principal coliseo deportivo cerrado estaba desde temprano atestado de público que pagó en boletería la bonita suma de dos millones trecientos mil escudos”.
“Liceo, demostrando ser un equipo de segundo tiempo, hizo suyo el match aprovechando errores garrafales del elenco sokolino en su formación y en su planteamiento”.
“El elenco del Sokol jugó bien el primer tiempo, pese a que no fue oportuno ese cambio de Germán Vidal por Jercic ya que ‘Trompita’ estaba jugando bien”.
“Liceo tomó de partida una ventaja de nueve puntos contra dos, pero el binomio Marcos Biskupovic – Renato Torres se encargó de dejar la cuenta 10-9”.
“El equipo de Ivo Radic (técnico de Sokol) a esa altura estaba jugando mejor, más aplomado, más coordinado, mientras que el plantel liceano estaba actuando desordenadamente, con nerviosismo ante la falta de puntería de varios de sus puntuales”.
“TOTO” RISPOLI
“Sokol estaba arriba en el marcador por seis puntos cuando Julio Valderas (DT liceano) dispuso marcación al hombre. Sokol hizo un cambio: salió Palma y entró Antonio Ríspoli”.
“’Toto’ empezó bien como alero, zafándose de la marca de Rodríguez y rompió así el sistema defensivo de Liceo. Tomó el elenco eslavo nueve puntos de diferencia pero allí empezaron los errores técnicos en el Sokol”.
“Ríspoli empezó a engolosinarse y estaba jugando muy retrasado, teniendo prácticamente que atravesar toda la cancha para poder intentar una jugada de peligro, mientras que Torres, hasta esos momentos junto con Biskupovic los mejores del elenco de Sokol, jugaba muy retrasado”.
“De todos modos Sokol ganó el primer tiempo por 34 a 27 y esa ventaja se la merecía”.
CRECIDA DE LICEO
“En el complemento creció Liceo y empezó a bajar el rendimiento sokolino. Los colegiales continuaron marcando al hombre y a los pocos minutos de la etapa fundió el motor el pivote Torres. Todo aconsejaba mandarlo unos minutos a la banca pero no sucedió así”.
“La entrada de Lazaneo tampoco estuvo acertada por cuanto Vidal, que fue dejado en la banca, cumple mejor la misión defensiva. Sokol, por otra parte, pese a todo tuvo su pequeña levantada pero Tomy Cekalovic, la sombra sokolina, estuvo unos minutos en la cancha y jugó con acierto”.
“El plantel de Radic actuó en los seis minutos finales nervioso e impreciso ya que Lazaneo, Hollub y otros perdieron muchos tiros personales”.
“De todos modos el partido agradó. Sokol con más gente en la banca hizo varios cambios que no dieron resultado, en cambio Liceo hizo uno sólo y fue muy acertado”.
“No se puede objetar la victoria liceana, ya que dentro del balance de las acciones le correspondieron los mejores méritos. Hald y Rodríguez los mejores del conjunto vencedor. Biskupovic, por sus rendimientos en ambas etapas, fue el player de mejor alcurnia en el plantel eslavo”.
REVANCHA
Pero Sokol pudo tomarse la revancha un par de meses después, en septiembre, en lo que fue la definición del campeonato de 1969, derrotando a los liceanos por 62 a 58 para quedarse con el título, en un nuevo duelo de dientes apretados.
La nota de nuestro diario señalaba para la ocasión que “cayó el telón de la temporada cesteril de 1969 y lo hizo en forma brillante, como corresponde a las grandes jornadas. Dos equipos que fueron dignos rivales y que tuvieron que prolongar la definición en un suplemento de cinco minutos”.
“El partido se jugó con un marco extraordinario de público y el deporte del doctor Naismith vivió momentos de emoción y suspenso. Fue dramático el match y al final un ganador legítimo: Sokol”.
“Esta vez se quebraron los postes y se torcieron los laterales ante el empuje arrollador del elenco eslavo. Piezas vitales del plantel colegial anduvieron a la deriva y fracasaron en todas las líneas”.
GANADOR
INDISCUTIDO
“El cotejo terminó con un marcador estrecho, pero con un vencedor que nadie puede discutir. Pasaron muchos años para que el Sokol recuperara el cetro de campeón y de esos hombres de tiempos idos que le dieron prestigio a ese tesonero club yugoslavo solamente había uno que contribuyó al campeonato 1961: Ivo Radic, ahora como entrenador del elenco”.
“Antes que Palma rubricara esa victoria con dos lanzamientos personales, ya Sokol era campeón. Los jugadores, hinchas y dirigentes se abrazaron en la cancha y los players sokolinos lloraron al término del partido”.
“Indiscutiblemente que el encuentro fue uno de los buenos de la temporada. El primer periodo terminó empatado a 26 y al final del tiempo reglamentario se había registrado una nueva paridad a 53 puntos”.
“Liceo empezó jugando al hombre y Sokol lo hizo con defensa zonal, pero esta vez el equipo yugoslavo entró con un padrón de juego muy distinto al que había realizado la vez anterior, con una modalidad de ataque diferente donde Ríspoli se transformó en el estratega, en el conductor”.
“A los pocos minutos de juego Valderas se vio obligado a hacer un cambio en su planteamiento. Cambió la marcación, pasando también a hacer zona, pero Sokol hacía una defensa compacta y con ello se perdieron Hald y Rodríguez, quienes marcaron sólo uno y dos dobles, respectivamente”.
SOKOL INSPIRADO
“Cabrera era el único que estaba con mejor fortuna cuando Palma no lo hostigaba de cerca. Mientras tanto el ataque sokolino, con un Torres inspirado en los lanzamientos por el centro y con un equipo que estaba mostrando vergüenza deportiva, minaba las energías liceanas. El primer tiempo terminó empatado a 26 y fue un anticipo de lo que sería el final de la brega”.
“El segundo tiempo se jugó a todo vapor. La técnica y la táctica liceana quedó por el suelo ante la garra que estaba mostrando el plantel eslavo. Sokol pudo ganar sin necesidad de ir al alargue, cuando Hollub se farreó un doble en los segundos finales y su equipo ganaba 53 a 51. Liceo avanzó y Cabrera fue fauleado, marcando dos tiros libres para empatar a 53”.
“Se pensó que Liceo ganaría en el suplemento pero Sokol siguió jugando con esa misma fuerza y mientras ellos hicieron nueve puntos en el suplemento, los colegiales sólo marcaron cinco”.
“En Sokol el honor y los méritos corresponden a todos ellos pero se nos ocurre que debe destacarse la labor de ‘Toto’ Ríspoli, quien fue el forjador de este triunfo”.
“Los árbitros, Selim y Gatica, tuvieron un desempeño satisfactorio pese a que se les ‘pasó el tejo’ en su benevolencia en los cobros”.
Sokol (62): Palma 11, Coro 8, Biskupovic 14, Ríspoli 15, Torres 14.
Liceo (58): Hald 5, Miranda 6, Cabrera 26, Rodríguez 11, Cekalovic 10.




