Embajadores de España y Portugal reafirmaron compromiso de continuar vínculos con Magallanes
Tal como hace 500 años Juan Sebastián Elcano completó el recorrido que dio la vuelta al mundo por primera vez, ahora se puso fin a otro viaje, el de la conmemoración de este hito que unió a Punta Arenas con España y Portugal. Por ello, los embajadores de ambos países, Rafael Garranzo y Carlos Amaro, respectivamente, recibieron la Medalla 500 años, en un acto realizado en el Centro Cultural, en que también se reafirmó el compromiso de continuar los vínculos, en diversas materias.
Tres meses lleva en Chile el embajador de Portugal, que calificó como un honor participar en este cierre de un ciclo de actividades que se inició en 2019 y que pese a que la pandemia impidió concretar las más trascendentales, pudo llegar a buen puerto. “Nosotros organizamos una comisión para el quinto centenario de la navegación y tuvimos eventos para celebrarlo. El problema fue la pandemia y mucho quedó a medio camino. Espero que la próxima vez no tengamos las mismas dificultades”.
Sin embargo, esta vinculación continuará con trabajo colaborativo como lo mencionó el embajador de España, Rafael Garranzo: “He tenido conversaciones con el gobernador y el alcalde, y estamos viendo aquellas áreas en las cuales puedan haber una mayor interacción entre nuestros países y sociedades, tanto en el aspecto económico-empresarial, con todo el tema de energías renovables y el hidrógeno verde, lo que abre muchas posibilidades de colaboración entre nuestros países; en el ámbito académico, la cooperación en el tema de la Antártica, que ya es muy fuerte, pero veremos de qué manera se puede reforzar”, puntualizó Garranzo, para quien la importancia del viaje de Magallanes fue “demostrar empíricamente que la Tierra era circular, que se podía navegar de este a oeste, que la mayor parte de la extensión de nuestro planeta es agua; esa idea del planeta azul viene de ahí, la dimensión real de la Tierra, porque no había certeza, por lo que desde el punto de vista histórico fue una gran hazaña. En España se vivió como lo que es, un hito de la Historia de la Humanidad”.
El alcalde Claudio Radonich igual fue en esa línea de colaboración, que ahora ya no mira al Estrecho sino que a la Antártica. “Nuestro vínculo con Sevilla, Lisboa, las municipalidades, embajadas, es un vínculo que antes no existía y que tenemos que fortalecer. Nuestro próximo ‘viaje’ es la Antártica, todo el mundo, en los últimos 500 años miraba hacia el norte, Europa o Estados Unidos, pero ahora se mira hacia el sur, la Antártica. Y nuestra ciudad es un puerto base de 22 países, pero nosotros tenemos que trabajar para que este rol no sea sólo del uso del puerto o aeropuerto, sino que la ciudad tenga un rol como un lugar de encuentro, en la escena global y que tenemos que seguir trabajando. Ciencia, hidrógeno verde, donde nuestra región tiene un rol protagónico; el cuidado de la naturaleza y medio ambiente”.




