Dirigente y conflicto en la Macrozona Sur: “Los choferes no quieren arriesgar la vida”
- Pero Aguilar indica que este es sólo uno de los problemas que están afectando a la actividad del transporte, porque “por otro lado tenemos a Navimag subiendo sus precios en casi un 46%, reservándose además el derecho de vender pasajes a quienes quieren”
Las rutas no están siendo seguras, incluso más allá de la llamada Macrozona Sur donde sigue candente el conflicto mapuche.
La situación ha alcanzado un punto en el que “los choferes no están dispuestos a arriesgar su vida. Y lo peor, esta situación de violencia no tiene para cuándo arreglarse”, señala el presidente de la Asociación de Transportistas de Magallanes, Pedro Aguilar Cuevas.
Explica que son 6 horas las más complejas en materia de seguridad, en una ruta donde si bien existe vigilancia, resulta insuficiente “porque tampoco puede haber control en todos lados”. Advierte, además, que la máxima tensión está en los caminos interiores, pero que no es menos cierto que en la ruta lo más conveniente es transitar de día.
Agrega que no todo se trata de quema de camiones, amenaza y violencia, también hay vandalismo puro con robo de carga. “Deben ser unos tres magallánicos los que se han visto afectados. El más reciente caso afectó a una carga de salmones. El tema es complicado, porque además tampoco se puede detener en los servicentros porque también ahí te pueden asaltar o robar”, señala el dirigente.
Ante tal situación, sostiene que evidentemente no está fácil encontrar choferes, una tendencia que advierte no se está dando sólo en Magallanes sino también en el resto del país y en el mundo. “Aquí está el riesgo, pero se suma también el que las personas, y en especial los jóvenes, no quieren trabajar, prefieren quedarse en sus casas o encontrar trabajos menos complicadas que andar arriba de un camión conduciendo durante largas horas”, señala.
Pero Aguilar indica que este es sólo uno de los problemas que están afectando a la actividad del transporte, porque “por otro lado tenemos a Navimag subiendo sus precios en casi un 46%, reservándose además el derecho de vender pasajes a quienes quieren. Eso nos deja como única opción el seguir recorriendo las rutas argentinas, que ya sabemos nos significan problemas en algunos momentos, porque siempre se presenta algo nuevo”.




