12 años pasará encarcelado sujeto que mató a su amigo
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Autor venía de cumplir una pena de 10 años por un asesinato anterior.
Alex Otárola Nievas, conocido como “Alito”, fue sentenciado este lunes a cumplir una pena de 12 años de cárcel por el homicidio de su amigo Dagoberto Díaz Aguilera
La fiscal Johanna Irribarra Alarcón llevó el caso desde el primer día en que ocurrieron los hechos. “La víctima se encontraba justo en el lugar no indicado”, señaló en el juicio oral.
El crimen se consumó en la madrugada del 11 de agosto del año pasado, en medio de un encuentro al interior de un contenedor destinado a cocina de una empresa ubicada en General del Canto, Lote E, al que al parecer solían concurrir a beber.
A ese lugar llegan Otárola, Díaz más otros tres sujetos.
Ahí es que el acusado, premunido de un cuchillo, se abalanzó sobre su amigo y lo apuñaló en el muslo derecho y en otras partes del cuerpo, lesiones que le costaron la vida en el mismo lugar.
Dagoberto presentaba problemas de alcoholismo y consumo de drogas, encontrándose prácticamente en situación de calle.
Esa noche llegó a dormir a la casa de su mamá, que no estaba. El hermano lo dejó entrar y le dijo que se fuera a acostar.
En eso llegó a la casa Otárola, junto a otros sujetos, porque según él ahí estaba su expareja y la tenían secuestrada. Esto generó un gran escándalo al exterior del domicilio. Dagoberto se despertó y salió a ver qué sucedía, con la intención de ayudar a su hermano.
Ahí se da cuenta que era su amigo Otárola, y decide intervenir para que los hechos no pasaran a mayores, porque sabía que él y los amigos andaban “cargados” (armados).
Dagoberto calmó la situación y decidió irse con ellos, con destino a una cancha ubicada en la villa Aves Australes, donde el imputado junto a sus amigos y Dagoberto continuaron bebiendo alcohol.
De ahí Alex les propuso seguir carreteando al interior del contenedor de una empresa, porque sabía donde guardaban la llave.
Llegaron antes de la cuatro y estuvieron hasta las 7 de la mañana.
Las cámaras grabaron la entrada de 5 personas, pero salieron 4, quedando Dagoberto al interior. Luego éste sale, cayendo en el exterior. Logra ponerse de pie y vuelve a ingresar al contenedor donde se tira en un sillón. Ahí es encontrado horas después.
La fiscal planteó en el juicio: “La mala suerte de Dagoberto no puede quedar impune”, al pedir un veredicto condenatorio.
Por la parte querellante, la abogada Claudia Guerrero Almonacid, afirmó que Dagoberto dejó a dos hijos menores de edad, de 11 y 17 años. Por eso, como programa Mi Abogado, buscaron justicia, “respecto de uno de los delitos más violentos que tiene nuestra jurisdicción penal, que es el homicidio”.
El acusado expresó las condolencias a la familia, sobre todo a la madre, que la vio muy afectada.
Fueron cosas de rabia, del momento, pero con el tiempo se da cuenta que pudieron haberse evitado. Otárola pidió perdón y entregó sus condolencias a la familia durante el juicio.
El sentenciado venía de cumplir una pena de 10 años por un homicidio calificado acaecido el 12 de septiembre de 2004, en la sede vecinal de la villa Selknam. En ese entonces Otárola tenía 17 años de edad, por lo que la pena recibida fue menor respecto de los sujetos adultos que fueron condenados a 15 años.




