Debate presidencial marcado por seguridad, pensiones y duros intercambios entre Jara y Kast
En un debate cargado de cruces directos, promesas sin cifras y estrategias de contraste, los ocho candidatos presidenciales midieron fuerzas en el último encuentro televisivo antes de las urnas.
El debate fue organizado por la Asociación Nacional de Televisión (Anatel) y contó con la presencia de los ocho candidatos a la Presidencia de la República. El encuentro fue transmitido por los siete principales canales del país y comenzó pasadas las 21 horas.
Los candidatos debatieron sobre seguridad, políticas públicas, economía y gobernabilidad.
Matthei: “No me escondí nunca
detrás de un vidrio”
La candidata Evelyn Matthei lanzó una indirecta a José Antonio Kast, quien en una actividad utilizó un vidrio blindado. “Durante ocho años luché como alcaldesa contra el crimen organizado, la delincuencia y el comercio ilegal. No me escondí nunca detrás de un vidrio”, afirmó. Añadió que su prioridad es proteger a vecinos, patrulleros y carabineros, comprometiendo “respaldo total” a las policías y Fuerzas Armadas en el uso de su armamento.
Jara se distancia del estilo Boric
Jeannette Jara afirmó que, de ser electa presidenta, pondrá en suspenso su militancia en el Partido Comunista, para concentrar su energía en resolver los problemas de la ciudadanía. La candidata del oficialismo aclaró que esto no significa renuncia definitiva, sino priorizar su labor presidencial sobre la participación partidaria. También destacó sus diferencias con Gabriel Boric, señalando que provienen de tradiciones políticas distintas y que su estilo es propio, incluso al saludar a figuras como Javier Milei.
Duro cruce entre Kaiser y Jara
Uno de momentos más tensos del debate fue cuando los candidatos Johannes Kaiser y Jeannette Jara se enfrentaron por el rol del Partido Comunista (PC) en temas de seguridad pública.
Kaiser cuestionó la eventual participación del PC en un gobierno liderado por Jara, acusando que “votó de manera sistemática en contra de los proyectos de ley de seguridad en este mismo gobierno” y recordó que el partido “atacó a la ministra Tohá tras el allanamiento en Villa Francia, donde se decomisó armamento usado en delitos”.
Jara respondió tajante: “Lo que dijo el candidato Kaiser no es verdad. Fueron excepciones las que el Partido Comunista no apoyó”. Además, destacó el respaldo de alcaldes de Quilicura, Cerro Navia y La Cisterna a su candidatura, afirmando que “ellos conocen mi capacidad para sacar adelante políticas públicas reales, no de fantasía”.
La candidata cerró señalando que la prioridad debe ser perseguir a quienes manejan el dinero del narcotráfico y el crimen organizado, “más que encarcelar a la gente porque se roba un Súper Ocho”.
El futuro ministro de Seguridad
Con la pregunta “¿Quién será su ministro de Seguridad?” comenzó el último debate de una carrera presidencial marcada por la falta de propuestas concretas y promesas efectistas. Todos los candidatos optaron por respuestas evasivas. Artés afirmó que la decisión se tomará después de la elección, mientras que Mayne-Nicholls coincidió en esperar la votación. Parisi mencionó la posible incorporación de ex-PDI y militares, destacando al “tío Flavio” por su conocimiento del crimen en Valparaíso, y consideró su inclusión en la ANI. ME-O propuso al exmilitar Rafael Hardy, destacando la necesidad de un Parlamento que respalde leyes penales más duras.
Jara sostuvo que primero cada candidato debe ganar la elección antes de definir ministros, y que hay varios nombres válidos en su equipo de seguridad, evitando “poner la carreta delante de los bueyes”. Matthei enfatizó la amenaza del Tren de Aragua y el terrorismo en el sur, proponiendo un ingeniero con apoyo legal para enfrentar estas amenazas de manera integral. Kast destacó que la voluntad y carácter del presidente son más importantes que el nombre del ministro, resaltando su “Plan Escudo Fronterizo” liderado por exgenerales y un coronel de Gendarmería. Kaiser planteó un biministerio de Defensa y Seguridad, encabezado por Luis Felipe Cuellar.
Primera propuesta en pensiones
En materia de pensiones Marco Enríquez-Ominami propuso “reestructurar la PGU para hacerla más justa”, mientras Franco Parisi criticó el gasto público y el alto costo de vida: “No más pagos a políticos, el IVA en medicamentos es obsceno”. Johannes Kaiser planteó destinar “un punto del IVA al financiamiento de la PGU” e incentivar la formalidad laboral para mantener la sostenibilidad del sistema.
Eduardo Artés apuntó directamente contra las AFP, señalando que “son lo peor que ha pasado” y que las pensiones que entregan “son raquíticas”. Harold Mayne-Nicholls propuso que “la PGU llegue al nivel del salario mínimo”. Jeannette Jara defendió su rol en la reforma previsional y criticó “el gasto de dinero de los afiliados en publicidad, como el caso de Bernardo Fontaine, asesor de Kast”, quien —según dijo— impulsó campañas con recursos de las AFP. Kast replicó que “el Gobierno se gastó todo” y abogó por “fortalecer los beneficios sociales”. Evelyn Matthei cerró el bloque señalando que “hay que premiar a quienes cotizan más, un premio al esfuerzo”.




