Fortalecer la democracia universitaria en tiempos de desacuerdos
En momentos de tensión institucional, cuando las emociones se encuentran a flor de piel y las legítimas inquietudes conviven con incertidumbres y demandas urgentes, es necesario detenerse, reflexionar y reafirmar nuestros principios. La Universidad de Magallanes es una institución pública que pertenece a toda la ciudadanía, y como tal, está llamada a conducirse bajo reglas claras, democráticas y orientadas al bien común.
Durante los últimos años, Chile ha impulsado un proceso de modernización de las universidades estatales que cambió significativamente el modo en que se ejerce el gobierno universitario. La Ley de Universidades Estatales (21.094) y nuestros Estatutos establecieron un co-gobierno democrático y triestamental, donde académicas/os, funcionarias/os y estudiantes ya no sólo participan, sino que tienen derecho a voz y voto en las decisiones superiores de la institución. Este avance no es menor: significa que toda la comunidad universitaria puede incidir, ya que ahora cuenta con canales legítimos, formales y vinculantes para deliberar y tomar decisiones.
Este modelo representa un progreso en transparencia, corresponsabilidad y madurez institucional. Sin embargo, también creo que toda democracia requiere que sus mecanismos sean respetados. Cuando, frente a diferencias o desacuerdos, reemplazamos la deliberación por acciones de fuerza, terminamos debilitando aquello que decimos querer proteger: la participación y la autonomía universitaria.
La Universidad de Magallanes está viviendo una etapa desafiante. Lo sabemos. Pero también sé que contamos con una comunidad comprometida, capaz y con un enorme sentido de pertenencia por esta institución que ha iluminado por más de medio siglo el desarrollo de Magallanes. También destacamos el aporte que han representado las distintas mesas ejecutivas de la Federación de Estudiantes de la Umag, las que han contribuido a la acreditación, han colaborado con su invitación a las y los estudiantes que culminan su educación superior a integrarse a nuestra institución y han generado estabilidad en las actividades académicas en los últimos años.
Las movilizaciones estudiantiles han tenido históricamente un rol relevante en la vida universitaria, y entiendo que muchas de las inquietudes actuales surgen del compromiso genuino con la institución. Pero ese compromiso, que valoro y respeto, debe expresarse dentro de los marcos democráticos que la propia comunidad ha construido. La ocupación de espacios universitarios, junto con impedir el normal desarrollo de las actividades académicas y laborales, puede derivar en hechos que terminan afectando directamente a quienes buscamos cuidar: nuestras y nuestros estudiantes.
En medio de este ecosistema democrático, la institución ha debido enfrentar, en los últimos días, la toma de su principal campus universitario, a raíz de la movilización impulsada por dirigentes de la Federación de Estudiantes. Este tipo de movilizaciones, si bien busca visibilizar sus inquietudes en el contexto universitario nacional, siempre generan dificultades para el normal desarrollo de las actividades universitarias.
Como autoridades universitarias, tenemos una disposición abierta al diálogo, entendiendo que este debe darse en un marco adecuado, sin presiones que dificulten el ambiente democrático que aspiramos a resguardar a través del entendimiento y la conversación.
Desde nuestro rol directivo procuramos cuidar todo el quehacer universitario, garantizar la formación de calidad de miles de jóvenes y sostener los equilibrios financieros que hoy demanda el sistema estatal. Ese es un mandato legal, ético y moral.
Mi invitación a toda la comunidad es que mantengamos los espacios donde la Universidad decidió democráticamente que deben resolverse las diferencias.
La Umag es y seguirá siendo una casa abierta al diálogo, a la diversidad y a la colaboración. Sigamos avanzando en una institución que encuentra equilibrios estables y acepta la variedad de opiniones, creencias, que no excluyen a nadie y nos permite a todas y todos crecer y desarrollarnos en la diversidad.




