Empresa Portuaria Austral gestiona crédito por 82 millones de dólares con el Bid
Bajo siete llaves la Empresa Portuaria Austral ha mantenido conversaciones con el Banco Interamericano de Desarrollo, Bid, para gestionar un crédito que financie el proyecto de ampliación del muelle Mardones, infraestructura clave para la habilitación de la industria del hidrógeno verde.
Las conversaciones fueron reveladas ayer por el gerente general de la Epa, Miguel Palma Morales, durante una presentación a los medios de comunicación.
La empresa pública está gestionando un crédito por 82 millones de dólares. Aún se desconocen las tasas de interés y a cuántos años se pagará; dichos datos serán revelados una vez que se concrete el préstamo.
En un comienzo, la gerencia de la portuaria habló de dos préstamos: uno con Bid Invest, brazo del sector privado del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo, y otro con el mismo Bid. Esto fue posteriormente precisado por la empresa estatal.
Parte importante de estos recursos vendría de una línea crediticia que mantiene este banco internacional para proyectos que buscan impactar en la electromovilidad y la reducción de la huella de carbono a nivel mundial. Fuentes al interior del gobierno, a nivel local, enfatizan que las condiciones serían muy favorables.
La suscripción de esta acreencia debe ser autorizada por el Ministerio de Hacienda, trámite que la administración del Presidente Gabriel Boric espera concretar antes de dejar el Palacio de La Moneda.
Estas negociaciones comenzaron luego de que el Presidente habilitara a la empresa a solicitar un crédito con garantía estatal a finales de 2024.
“Responde a una estrategia que es nacional, el apoyo a algunas grandes iniciativas transversales”, señaló Miguel Palma al ser consultado sobre si esta suscripción de deuda podría verse afectada en caso de que este domingo el oficialismo pierda en las urnas. Precisó que esto dependerá de la autoridad de turno y recordó que estos proyectos deben ser vistos como política de Estado.
Esta no sería la primera vez que el Estado suscribe deuda a largo plazo con bancas internacionales para proyectos relacionados con el hidrógeno verde. La Corporación de Fomento mantiene préstamos con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, y con la banca central de Francia y Europa. Todos estos compromisos totalizan más de mil millones de dólares.
¿Cómo funciona el Bid?
El Banco Interamericano de Desarrollo opera como un banco multilateral de desarrollo que financia a los Estados para la ejecución de proyectos públicos estratégicos.
El proceso comienza con la definición del proyecto, donde el Estado —a través de un ministerio, gobierno regional o empresa pública— identifica una necesidad prioritaria en áreas como infraestructura, transporte, energía, salud o puertos. Para avanzar, la iniciativa debe estar alineada tanto con las prioridades nacionales de desarrollo como con la estrategia país previamente acordada entre el gobierno y el Bid.
Una vez formulado, el proyecto ingresa a una solicitud formal de financiamiento, presentada generalmente por el Ministerio de Hacienda, que actúa como contraparte oficial ante el organismo internacional. A partir de ese momento, el Bid analiza la viabilidad técnica de la obra, su impacto económico y social, la sostenibilidad ambiental, los riesgos de ejecución y la capacidad del Estado para cumplir con el pago de la deuda.
Si el proyecto supera esta etapa, se abre un proceso de negociación del préstamo, en el cual se definen aspectos clave como el monto a financiar, la tasa de interés —habitualmente inferior a la del mercado—, el plazo de pago, que suele extenderse entre 20 y 30 años, el período de gracia y las garantías soberanas, mediante las cuales el Estado respalda el crédito con su presupuesto público.
Posteriormente, el financiamiento debe ser aprobado por el Directorio del Bid y por las instancias internas del país solicitante, lo que en algunos casos incluye la revisión y autorización del Congreso. Con la aprobación concluida, se procede a la firma del contrato, tras lo cual los recursos no se entregan en una sola cuota, sino que se desembolsan de manera gradual, conforme avanza la ejecución del proyecto y se cumplen las metas establecidas.
Finalmente, el pago de la deuda contempla el desembolso de intereses durante la etapa de ejecución y el pago del capital una vez finalizado el período de gracia, todo con cargo al presupuesto nacional.




