La escritora que abordó el caso Harex y la violencia de género desde la literatura
La historia de Rina Díaz y La Prensa Austral ha estado estrechamente vinculada. La escritora autodidacta, de origen natalino, descubrió su pasión por la literatura gracias al señero suplemento Hoy Domingo, editado por el periódico durante las décadas de 1980 y 1990. En el mundo de las letras fue introducida por dos connotados columnistas de este diario: los fallecidos Carlos Vega y Marino Muñoz Lagos.
Reconoce que es un tremendo honor ser nombrada Personaje Destacado 2025 por La Prensa Austral, distinción que interpreta como un reconocimiento a una carrera construida a pulso. “Yo no vengo de la academia, todo lo que he logrado ha sido a punta de sacrificio”, señala.
Su actividad literaria “oficial” se inicia en 1991 con la publicación del poemario “Por diez años de sentimientos”, al que seguirán otros libros de poesía durante la década de los noventa. En esta primera etapa, su lírica se caracteriza por una fuerte impronta intimista: la familia, los orígenes, la fe, los sueños juveniles y una sensibilidad marcada por la melancolía y la espera. Ya en estos textos tempranos se advierte, sin embargo, una tensión latente entre la belleza de la palabra y una rebeldía contenida frente al dolor, la frustración y las pérdidas.
A partir de la década del 2000, la escritura de Rina Díaz experimenta un giro decisivo hacia el género testimonial. En 2009 publica “Víctor Jara no ha muerto”, iniciando una línea de trabajo que la consolidará como una de las voces más relevantes del testimonio en la Región de Magallanes. Este tránsito no implica un abandono de la poesía, sino un diálogo constante entre ambos registros, donde la experiencia real, el dolor colectivo y la memoria social irrumpen con fuerza en su escritura.
La obra que la catapultó fue “Crónica inconclusa–Ricardo Harex González Desaparecido (2010)”, en la que incursiona en el terreno del reportaje investigativo al abordar la desaparición del joven estudiante salesiano puntarenense. A través del seguimiento del caso, entrevistas y reflexiones propias, Díaz asume una postura crítica frente a las instituciones y la búsqueda de justicia, reafirmando su rol activo como autora comprometida con la verdad. “Esta obra me salvó la vida”, reconoce Rina Díaz, quien por esa fecha atravesaba un complejo momento familiar derivado de la enfermedad de uno de sus hijos. El libro fue construido a partir del relato de diversas crónicas publicadas por La Prensa Austral.
Desde entonces, inicia una carrera ascendente en el ámbito del testimonio con obras como “Estado de coma–Testimonios de violencia de género en Magallanes (2015)” e “Historias de mujeres natalinas–Vidas esenciales (2017)”.
En “Historias de mujeres natalinas–Vidas esenciales”, Rina Díaz recupera las voces de veinte mujeres adultas mayores de Puerto Natales, cuyas vidas estuvieron marcadas por el rigor del trabajo, la desigualdad de género y las condiciones extremas de la Patagonia.
Además de su labor como escritora, Rina Díaz Jiménez es gestora cultural, impulsora de diversas iniciativas artísticas y participante activa de la Sociedad de Escritores de Magallanes. Su trabajo la sitúa como una figura fundamental de la literatura regional contemporánea.




