5 años de cárcel efectiva para conductor ebrio que provocó la muerte de funcionaria del Centro de Rehabilitación
A una pena de 5 años de cárcel efectiva, sin derecho a beneficios, condenó este jueves el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas a Miguel Angel Raipane Soto, de 29 años, por su responsabilidad en la violenta colisión que costó la vida a la trabajadora social del Centro de Rehabilitación Cruz del Sur, Claudia Andrea Godoy Cárcamo, en diciembre de 2024.
Durante el juicio, Raipane Soto fue encontrado culpable de los delitos de conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad causando muerte, lesiones graves, lesiones leves y daños.
Además de la pena de cárcel, se le impusieron las sanciones accesorias de inhabilidad perpetua para conducir vehículos de tracción mecánica; pago de una multa de ocho unidades tributarias mensuales (UTM); la cual podrá ser pagada en 16 parcialidades; inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y cargos públicos durante el tiempo de la condena; y el comiso del vehículo Honda Fit protagonista de la tragedia.
El tribunal determinó que el sentenciado deberá cumplir la pena de manera efectiva, negándole cualquier beneficio de penas sustitutivas, como la libertad vigilada intensiva. Para justificar esta decisión, los magistrados consideraron la gravedad del hecho, la falta de licencia de conducir de Raipane y la “especial gravedad” de este tipo de delitos en la región. Se le reconocerán como abono los 404 días que ha permanecido privado de libertad desde su detención el día del accidente.
Accidente de tránsito
El trágico suceso ocurrió a las 5,40 horas del 1 de diciembre de 2024. Según se acreditó en el juicio, Raipane Soto conducía su vehículo Honda Fit por Avenida Colón en dirección al oriente con 0,99 gramos de alcohol por litro de sangre y sin haber obtenido nunca una licencia de conducir.
Al llegar a la intersección con calle Hernando de Magallanes, el acusado no respetó la luz roja del semáforo e ingresó al cruce, obstruyendo el paso de un automóvil Mazda Demio conducido por un adolescente de 16 años, quien circulaba con luz verde. La colisión de alta energía provocó que la pasajera del vehículo del imputado, Claudia Andrea Godoy Cárcamo, saliera proyectada del móvil, falleciendo momentos después en el hospital debido a un politraumatismo grave.
Además del deceso de la joven, el accidente dejó otras víctimas, entre ellas la pareja del imputado, con fracturas graves, y lesiones leves de otros dos personas, incluyendo un menor de edad.
Fundamentos del Tribunal
Para arribar a esta resolución, el tribunal descartó la teoría de la defensa que intentaba trasladar parte de la responsabilidad al conductor del otro vehículo por circular a exceso de velocidad. Los jueces enfatizaron que la causa basal del accidente fue la irresponsabilidad del acusado al conducir ebrio y pasar la luz roja del semáforo.
En la determinación de la cuantía máxima de la pena (5 años), el tribunal tomó en cuenta la extensión del mal producido, destacando que la víctima fatal era madre de dos hijos y las profundas secuelas que su muerte dejó en su familia.




