Contraloría realiza histórica fiscalización en la Antártica Chilena
Por primera vez en sus casi 100 años de historia, la Contraloría General de la República llevó a cabo una fiscalización directa en la Base Aérea Antártica “Presidente Frei”, en el continente blanco. Esta acción inusitada forma parte de un hito institucional que busca extender el control del uso de recursos y el cumplimiento de normas públicas a todas las zonas del país.
El martes 6 de enero, una delegación encabezada por la contralora general, Dorothy Pérez, junto al subcontralor general, Víctor Hugo Merino, y altos fiscales del organismo, inspeccionó en terreno la Base Frei, una de las principales instalaciones chilenas en la Antártica. La visita se realizó sin generar costos adicionales para el erario, aprovechando un vuelo logístico de la Fuerza Aérea de Chile que transportaba víveres e insumos para la dotación antártica.
La fiscalización abarcó una revisión exhaustiva en cuatro áreas clave: operaciones y logística, gestión medioambiental, condiciones de personal y obras públicas. En ese marco, el equipo de Contraloría examinó instalaciones, sistemas de control de pasajeros, operaciones de rescate, estaciones médicas y meteorológicas, así como procesos de manejo de residuos, entre otros aspectos. También se evaluó el cumplimiento de las normas medioambientales aplicables a la gestión de estos recursos sensibles.
Además de auditar infraestructura y procesos, los fiscalizadores aplicaron cuestionarios y realizaron inspecciones visuales a dependencias de la Dirección General de Aeronáutica Civil, la Armada de Chile y la Fuerza Aérea de Chile organismos que tienen presencia operativa en la base.
Este despliegue es parte de una fiscalización de dos etapas. La segunda fase contempla visitas de control a las bases O’Higgins y Prat en fechas que serán determinadas durante el año. El propósito del ejercicio es asegurar una cobertura integral del control público en todo el territorio antártico chileno.
Para Contraloría, esta operación representa “no solo un hito institucional, sino un hito oficial de Chile” en materia de control público, al expandir la presencia fiscalizadora a áreas geográficas que históricamente no habían estado sujetas a auditorías presenciales.
Con esta acción, el principal organismo de control reafirma su mandato de garantizar la probidad en el uso de bienes, recursos y operaciones del Estado, consolidando su rol incluso en territorios remotos como la Antártica, donde la soberanía y la transparencia institucional cobran especial relevancia.




