Energía en Magallanes: eficiencia, territorio y personas
Director de carrera del
Area de Energías y Eficiencia
Energética, Inacap, Julio Alvarez González
Hablar de energía en Magallanes es, ante todo, hablar de las personas que habitan esta tierra extrema. Es hablar de historia, de identidad y de desafíos que no se resuelven únicamente con grandes inversiones, sino con decisiones inteligentes, coherentes con el territorio y centradas en mejorar la calidad de vida de quienes viven aquí.
Desde la exploración del petróleo y el gas en la década de 1950, con la creación de Enap como pilar del desarrollo regional, hasta los desafíos actuales asociados a una posible nueva industria del hidrógeno verde, Magallanes ha estado siempre ligada a la energía. Hoy, esa historia nos vuelve a poner frente a una oportunidad que podría redefinir las bases energéticas y productivas de la región. Sin embargo, este desafío no es solo industrial: es profundamente social y humano.
En un territorio marcado por bajas temperaturas, altos costos energéticos y viviendas muchas veces deficientes desde el punto de vista térmico, mejorar la calidad de vida pasa por cambios que pueden parecer pequeños, pero que son tremendamente efectivos. En el ámbito de la construcción, avanzar hacia viviendas más eficientes implica acciones concretas: reemplazar ventanas simples por ventanas termopanel, mejorar la aislación térmica de muros, techumbres y pisos, incorporar sistemas de ventilación pasiva o soluciones constructivas actuales que reduzcan la transmitancia térmica y aumenten la resistencia de la envolvente, en coherencia con la normativa vigente recientemente actualizada.
Pero la eficiencia energética no se agota en la infraestructura. También requiere un cambio cultural. Implica una gestión energética real dentro de los hogares: uso responsable de la energía eléctrica, sistemas de climatización eficientes y correctamente dimensionados, incorporación de soluciones fotovoltaicas y eólicas en sectores que no cuentan con suministro eléctrico, y una comprensión clara de que cada decisión de consumo tiene un impacto económico, ambiental y social.
En este contexto, la formación de capital humano es clave. Hoy, en Inacap, sede Punta Arenas, desde las carreras del área de Energías y Eficiencia Energética, estamos preparando a los técnicos y profesionales que la región necesita para enfrentar estos desafíos con una mirada aplicada, territorial y comprometida con el desarrollo sostenible. Profesionales capaces de dialogar con la industria, comprender la normativa, diseñar soluciones eficientes y, sobre todo, aportar desde su quehacer a una mejor calidad de vida para las familias magallánicas.
Porque el futuro energético de Magallanes no se construye sólo con grandes proyectos, sino también -y sobre todo- con viviendas más eficientes, decisiones informadas y profesionales formados con sentido de territorio. En una región donde el frío es parte de la vida, la eficiencia energética no es un lujo: es una necesidad y una responsabilidad compartida.




