Demora en proyecto de relleno sanitario amenaza operación normal de la ciudad
- La falta de una solución definitiva para la disposición de residuos domiciliarios podría
generar mayores costos para los vecinos y afectar el funcionamiento de la capital regional.
La administración de la comuna de Punta Arenas advirtió que la falta de una solución definitiva para la disposición final de residuos podría traducirse en mayores costos para la comunidad y en dificultades para la operación normal de la ciudad.
Tras una visita técnica al vertedero municipal, encabezada por concejales y representantes de distintos servicios públicos, el alcalde Claudio Radonich manifestó la preocupación del municipio por la limitada vida útil del recinto y la ausencia de avances concretos en la implementación de un relleno sanitario, iniciativa considerada clave para el desarrollo urbano y ambiental de la comuna.
El jefe comunal explicó que, si bien el vertedero no se encuentra actualmente colapsado, su funcionamiento enfrenta restricciones crecientes que requieren decisiones oportunas. En ese contexto, recordó que el proceso para contar con un relleno sanitario se inició a nivel regional en 2017, sin lograr hasta ahora una definición clara. “Han pasado los años y los plazos se han ido postergando, lo que hoy nos deja con un escenario complejo que impacta directamente en la ciudad”, señaló.
Durante la visita participaron representantes de Salud, Subdere, Medio Ambiente y del Gobierno Regional, instancia que permitió evidenciar la necesidad de clarificar responsabilidades y avanzar en una solución estructural. Según Radonich, la indefinición administrativa ha dificultado la planificación y la toma de decisiones a largo plazo, pese a las reiteradas advertencias realizadas desde el municipio.
El alcalde advirtió que, ante la falta de un relleno sanitario, las alternativas para prolongar la vida útil del vertedero implican inversiones significativas. “Estas obras son costosas y, por normativa, ese gasto termina reflejándose en los derechos de aseo. En la práctica, significa que los vecinos podrían terminar pagando más por un problema que no se resolvió a tiempo”, explicó.
En esa línea, Radonich recalcó que la gestión de residuos no es sólo un desafío ambiental, sino también un tema que afecta directamente la economía de las familias y el funcionamiento cotidiano de Punta Arenas. “La ciudad necesita certezas para planificar su crecimiento y sus servicios básicos, y eso requiere decisiones responsables y oportunas”, afirmó.
Finalmente, el alcalde reiteró que el municipio seguirá insistiendo en que la solución no signifique una carga adicional para la comunidad. “Nuestro objetivo es que Punta Arenas cuente con una respuesta real y de corto plazo, sin que los costos recaigan injustamente en los vecinos. Es un tema que debe abordarse con urgencia y con sentido de responsabilidad”, concluyó.




