Iniciarán catastro para destrabar proyectos de servicios básicos en zonas periurbanas
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Pampa Redonda Alto y Bajo concentran algunos de los mayores obstáculos técnicos y legales para la expansión del alcantarillado en la capital regional.
Dada la amplia extensión territorial, la estrechez de las calles y la ausencia de planificación urbana, la instalación de servicios básicos en las zonas periurbanas de Punta Arenas constituye uno de los desafíos más complejos que enfrenta la División de Infraestructura y Transporte del Gobierno Regional, entidad que actúa como unidad técnica de estos proyectos.
Monte Verde Bajo, Robledal, Calafate, Pampa Redonda Alto y Bajo, Agua Fresca y Leñadura son algunos de los sectores que, en los próximos años -o incluso décadas- deberán ser dotados de agua potable, saneamiento de aguas servidas, electricidad y gas.
“Esto crece de una forma desorganizada, con calles o caminos que no tienen los anchos mínimos para instalar las tuberías y menos aún para que, a futuro, alcancen un estándar urbano”, explica la jefa de la División, Hina Carabantes. Agrega que existen diversos escollos, como la presencia de caminos privados que no han sido traspasados a los municipios y las dificultades para tramitar permisos de servidumbre, ya que muchos de los propietarios no residen en la región. Estos factores dificultan que el Gobierno Regional pueda establecer plazos concretos para la ejecución de los proyectos.
La profesional señala que, debido a estas limitaciones, en algunos sectores sólo se ha avanzado con la instalación de la matriz de gas, permitiendo que posteriormente cada predio o vivienda se conecte de manera particular. “Porque a veces por uno, dos o tres -estoy exagerando el número, porque son más- que tienen complicaciones que no pueden superar, se retrasa el beneficio para una cantidad mucho mayor de potenciales beneficiarios”, reconoce.
Un catastro
La jefa de la División anunció que se iniciará la elaboración de un catastro en cada uno de los sectores periurbanos. Este informe contemplará un levantamiento topográfico, el estado de los caminos, los títulos de dominio, el tipo de edificaciones, la superficie construida y otras variables que permitan ordenar y priorizar la ejecución de los proyectos. “Este es un camino largo y complejo”, reconoce Carabantes, quien ejemplifica señalando que en sectores como Río de la Mano o el barrio 18 de Septiembre, creados a comienzos de la década de 1960, las últimas viviendas se conectaron al alcantarillado recién a inicios de los años 2000.
El sector más
difícil de ordenar
Uno de los sectores más complejos de ordenar y de concretar proyectos es Pampa Redonda Alto y Bajo, debido a la subdivisión de parcelas de media hectárea existentes en la zona. “En cada parcela, donde antes debía haber una casa, hoy puede haber diez”, señala Carabantes, explicando que muchas de estas subdivisiones se realizaron sin título de dominio, sino bajo la figura de “acciones y derechos”, en la cual la persona posee un porcentaje del terreno, pero no una propiedad individualizada.
Esta densificación ha generado problemas de salubridad, ya que la mayoría de las viviendas cuenta con fosas sépticas emplazadas en terrenos de mala calidad.
Carabantes indica que en Pampa Redonda Bajo se proyecta la llegada del alcantarillado; sin embargo, para su ejecución es requisito previo que esté finalizado el colector de Avenida Frei, aprobado en diciembre pasado por el Consejo Regional y actualmente en proceso de visación por parte de la Dirección de Presupuestos para la asignación de recursos. Posteriormente, deberá llevarse a cabo la licitación de la obra, tras lo cual comenzará a correr el plazo de ejecución. “Pampa Redonda Bajo, para tener solución, necesita que el colector esté operativo”, enfatiza.
Otro aspecto a resolver es la topografía del sector, lo que hará necesaria la construcción de plantas elevadoras y otras soluciones hidráulicas para asegurar un adecuado tratamiento de las aguas servidas.
La construcción de plantas elevadoras representa uno de los principales conflictos para la implementación del alcantarillado en sectores periurbanos, ya que estas infraestructuras no pueden emplazarse bajo el pavimento, como los colectores tradicionales. A diferencia de las tuberías, las plantas requieren accesibilidad permanente para labores de mantención mecánica, eléctrica y operativa, lo que obliga a ubicarlas en superficie, generalmente en los puntos más bajos del terreno, definidos estrictamente por criterios técnicos de ingeniería.
Esto implica, en la mayoría de los casos, la necesidad de expropiar terrenos privados, ya que las cámaras y sistemas asociados no caben en las aceras y deben emplazarse dentro de predios particulares. Además, su ubicación no es flexible, pues responde a la topografía del sector, lo que complejiza aún más la planificación y ejecución de los proyectos.
Los proyectos
En electrificación, se consideran inversiones por más de $34 mil millones, destacando proyectos rurales en Natales, Punta Arenas, Torres del Paine y la Ruta 9 Norte, junto a una nueva planta GLP (Gas Licuado de Petróleo) y una central de pasada en Puerto Williams, con ejecuciones programadas entre 2026 y 2035.
En saneamiento sanitario, los proyectos superan los $28 mil millones, incluyendo sistemas de alcantarillado, planes maestros y plantas de tratamiento en Punta Arenas, Cabo de Hornos, San Gregorio y Primavera, con obras entre 2026 y 2035.
En agua potable, se invertirán más de $14 mil millones en sistemas urbanos y rurales en Porvenir, Natales y Laguna Blanca entre 2026 y 2028. Finalmente, en gas, se proyectan inversiones por $85 mil 800 millones para el mejoramiento del suministro en Puerto Natales y la construcción de nuevos gasoductos hacia Río Verde y Torres del Paine, con ejecución entre 2027 y 2035.




